diciendo las cosas como son


Yo soy así y decir las cosas como son, de frente y sin maquillaje, me ha traído algunos problemas porque a la gente no le gusta oír la verdad.

Esto es casi un mantra de mi vida, decir la verdad y decir las cosas como son, a “calzón quitao”, como se dice por aquí. Y ésta decisión la tomé hace muchos años cuando…………. Les voy a contar un resumen de la historia:

Estaba en el colegio y empecé a salir con un tipo de esos que se toman muy en serio el tema de enamorar a la “chica”. Salimos creo que más de tres meses, regalos van y vienen, invitaciones.. el tipo se regó con todo, para que yo me enamorara de él, me llevó a su casa a una noche de vino y chimenea, me presentó a su adorable mamá hasta que logró que yo dijera si: “estoy como enamorada….”.  Todo ésto para que pasados los 4 meses, y después de esperar bastante la formalización de lo nuestro, por cuenta de una amiga del colegio -que conocía todo ese proceso-, me enteré QUE YO ERA LA OTRA!!!!. Hasta con sus mamá de cómplice!!. El asunto es que en realidad sentía que él era un perdedor/petardo, pero con quien realmente estaba MUY BRAVA, era con mi amiga que durante todo el tiempo supo que el man tenía novia y nunca me lo dijo…. Ah!, hay tantas historias de éstas… luego les cuento la de Mauricio “el gigoló”… El caso es que mi moraleja de éste episodio -si ven que de todo se aprende algo positivo?- es que la verdad por delante SIEMPRE!!!.

El tema con decir la verdad es que yo no me vengo con suavidades para hablar…, que le vamos a hacer si así soy yo. Y eso que he hecho un esfuerzo consciente de aprender a suavizar mis discursos / observaciones /  regaños, para evitar peleas porque “yo hablo muy feo” y “soy muy brava”. Mi más reciente estrategia cuando hay un tema álgido por ejemplo en la casa, es poner al marido a que él hable, porque el puede decir lo mismo que yo, con texto si así lo quieren, pero a él le suena suavecito, y a mí, como un regaño… que problema!

Punto aparte…. (ya están en contexto)

El lunes pasado, empezando año, llegúe a la oficina con mi tos -que todavía tengo-, me senté en mi escritorio y pensé: “Ahora que????”. Qué me voy a poner a hacer esta semana?, qué me voy a inventar??? Y todos mis nervios se exasperaron.

En algún momento el 31 de Diciembre, despidiéndome del año, involuntariamente, pero con plena consciencia, me encontré pensando: “no más Niver -donde trabajo-” Porque NO TIENE SENTIDO  todos los días después de levantarme a las 5:30am, venir a calentar un asiento 10 horas!!. no tengo nada que hacer a pesar que se podrían hacer muchas cosas, pero NO ME DEJAN. Así que llevé esta inquietud / reclamo / problema a manos de uno de los dueños y contralor de la cía. Él conoce la situación porque no hay que ser físico nuclear para verla así que me fuí con todos mis argumentos a decirle entre líneas: NO PUEDO MÁS.

Porque eso es lo que siento, no puedo más. Soy la persona menos paciente del mundo ok?, si otra de mis grandes “virtudes”… Así que en medio de mi desespero, y de sentir hormigas entre los pantalones, por miedo a hablar con mi “suavidad” implícita y salir trasquilada, me armé de valor buscando argumentos lógicos, sin carga emocional y sin criticar, y como una porrista (lo cual no me es extraño): siempre sonriendo para mitigar mi carácter y mi frustración. De modo que mi discurso fué algo así como: “podría quedarme sin decir nada y venir las 10 horas a calentar el asiento mientras me paguen, pero no tiene sentido..no es justo con la empresa… y conmigo”, “hay muchas cosas que se pueden hacer, pero no hay voluntad para sacarlas adelante y yo no lo puedo hacer sola”.. “él (mi jefe), no me deja hacer nada, todo lo quiere controlar y así me tiene con las manos atadas y yo he tratado que me entregue las información pero no he podido”… “no puedo comprometerme a hacer un procedimiento de ISO donde los indicadores no van a depender de mi, y la empresa no puede tampoco buscar una certificación que va a llevar a un no cumplimiento”… “no puedo liderar el proceso de innovación sin tener una capacitación del producto y más aún si no puedo tomar decisiones sobre el mismo… qué voy a decir cuando soliciten desarrollos y no me dejan hacerlos?..” etc, etc….. Éste señor asentía mientras yo le hablaba.. él lo sabe, todo lo que le dije es verdad, pero de ahí a que algo pase… no sé. Por lo menos creo que salí airosa, al menos de la conversación.

Paralelo a ésta situación que está tocando mis límites, estoy inexplicablemente enferma. No tengo gripa ni nada, pero tengo tos , tos, tos, tos, TOS, TOS!!!. Voy a urgencias y los pulmones bien, “no tiene nada”…pero tengo tos. La conversación con la doctora que me vió en urgencias fué más o menos así:

DR.:  “Cuénteme que tiene?”

L: Tos, dolor de cuerpo, Tos, no tengo voz, Tos, malestar general.. hace un mes estuve incapacitada por laringitis y le mencioné que TOS? -cough, cough..-

DR: Hm…..  “está estresada??”

L: Jaja, yo?, Nada que ver!, al contrario, no tengo nada qué hacer!

DR: Aja!, Claro, esté estresada. Y está contenta en su trabajo?

L: mmmmmmmm………… Esto qué tiene que ver con mi tos?

DR: “Esa duda me dice que no está contenta… Tiene todo que ver.. “. “Hay tres causas de estrés: Exceso de trabajo, decepción y frustración, y me parece que usted clasifica en las dos últimas..”

L: Queee? (Pensando que ésta señora me lee la mente)

La señora me hace el examen físico después de ésta conversación de introducción mientras yo inevitablemente me siento culpable. Será que estoy somatizando mi “odio” ante la situación?. La cita finalmente terminó sin lo que tanto esperaba: una incapacidad, así que salí con mi culpa del consultorio, con el sentimiento de que había salido engañada, por no haber recibido la parte que más quería.

Así pues que hoy regreso a la sala de urgencias con mi tos que anoche no me dejó dormir y mientras estoy aquí sentada pienso si realmente será así, si estoy enferma porque no quiero estar aquí. Es un tema de dos vías.. mientras las cosas no cambien de alguna manera por aquí, tal vez seguiré esperando no tener que venir a calentar el asiento.. aunque no quisiera que fuese a costa de mi salud, porque más horrible que calentar el asiento, es calentarlo estando así de enferma y con ésta insoportable tos.

About Pitufina

Trato que a pesar de éste tamaño, la vida no me atropelle!, Por eso voy a la deriva en permanente estado de alerta...

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