chao y hasta nunca!


Yo soy una persona que se despide… de todo, de todos, de las cosas y de los momentos. Así soy y es algo de mí que me gusta.

No sé si realmemente habrá sucedido como lo mostraron, pero la semana pasada viendo la película Maria Antonieta con Kristen Dunst como la reina de francia, en la ultima escena de la película ella, huyendo de los rebeldes cuando es sacada de Versalles mira afuera de su carruaje los jardines con una medio sonrisa en su rostro, el rey le pregunta que si está mirando sus árboles, y ella le contesta que “está diciendo adiós”.

Me relaciono profundamente con ésto porque yo soy totalmente así y las personas que me conocen pueden dar fé que me despido sin ponerle mayor tiza al asunto. En el colegio, en el último año, los últimos días y tal vez el último día que sabía estaría rodeada de todas esas personas que me acompañaron durante 6 años, me despedí de algunas de mis compañeras porque SABÍA que no las volvería a ver nunca… Mi buena amiga B, me abrió lo ojos como platos cuando me despedí de una niña llamada Juanita diciéndole algo como: “fué un placer conocerte y adiós porque sé que no vamos a volver a vernos nunca más”…. Yo sabía que era cierto -y hasta la fecha muchos, muchos años después no la he vuelto a ver- Y me parece chévere haberlo hecho porque tuve la oportunidad de decirle algo desde el corazón, con sinceridad y despedirme…lo cual es importante para mi. En la universidad la historia por supuesto se repitió con algunas personas que eran importantes, que habían significado algo para mí y que sabía no me las iba a topar en un futuro cercano.

De los lugares también me despido… tengo la absoluta certeza que todos y cada uno de los países que he visitado, el último día miro alrededor como Maria Antonieta miraba sus jardines despidiéndome de las ciudades y dando las gracias de haber podido estar allí. ..Las veces que he estado en el Magic Kingdom recuerdo antes de salir después de media noche siempre he mirado atrás al castillo, despedirme y pedir volver pronto… Es algo simbólico muy importante para mí decir adiós sobre todo de lugares tan especiales como ese.

Y bueno lugares, momentos y personas no tan trascendentales también pasan por mi lista de despedidas y hoy me despedí del cual hasta hace algo más de una semana fué mi trabajo. Hoy regresé por allá al sur en plan paseo, mirando la ciudad que recorrí durante 6 meses día tras día y por la cual sé, no transitaré en mucho tiempo. Estuve recogiendo mi sufrida liquidación y diciendo adiós. Y tanto en la camino de ida como en el de regreso hice una pequeña evaluación de lo que fueron esos 6 meses y para hacer la historia corta es algo así como:

Lloré de la felicidad cuando me dieron el puesto… me llené de ilusión, me sentí valorada, útil y algo así como la reina del mundo -por favor visualicen en sus cabezas la escena de Titanic cuando Jack se para en la punta del barco y grita “I’m the king of the world!”.. algo así, al punto que era una persona de esas a las que les preguntan por su trabajo y contestan con sonrisa de oreja a oreja: “FELIZ!”. Eso fué desde que empecé hasta mediados de Octubre pasado.

Para Octubre – dos meses largos después de haber entrado- supe realmente lo que pasaba allá, y la señora X decidió echarme a la guerra… Allí se desdibujaron las cosas….De Octubre a Diciembre fué la resignación de saber que no podía hacer mucho, pero creer que las cosas podrían cambiar, así que decidí tratar de mantenerme lo más ocupada posible y cumplir con ir a ver que pasaba. Pero Enero y los últimos días en Febrero fueron el infierno. Donde yo ya no aguantaba más, donde estaba agotada física y mentalmente y todo era una tortura: levantarme, tener que ver a la gente de allá, y esperar y esperar a ver qué pasaba. La última semana fué buena en el sentido que yo ya sabía que las cosas se acababan, pero fué horrible por lo que ya conté aquí, de tener que pelear por lo que por ley me correspondía fué algo que me dolió y me estresó más allá de lo que en algunos momentos pude manejar emocionalmente.

Soy una persona que cree intensamente que las cosas llegan hasta donde deben y han de llegar para todo en la vida, y que llegan y sen van cuando deben llegar ó irse, no antes y no después. Y de nuevo mi conclusión final es que corrí con mucha suerte porque en medio de tanta película, salí ganando, aprendí mucho acerca de las personas tanto por las que me rodeaban en ese trabajo, como los que fueron espectadores de mi periplo.

Así que hoy me despedí, hice el viaje en mi carro, escuchando buena música, mirando el paisaje como turista, llegué al lugar, lo miré tratando de verlo como lo ví la primer vez que fuí a una entrevista, pero con los ojos de quien ya conoce y ve más allá de lo evidente. Recogí mi pago, y me despedí cuando salía y lo único que con emoción logré articular fué “ADIÓS Y HASTA NUNCAAAA!!!”

Así que página cerrada, nuevo comienzo, nuevas cosas, nuevas personas, nuevas lecciones y espero que mejores, muchas y nuevas aventuras.

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About Pitufina

Trato que a pesar de éste tamaño, la vida no me atropelle!, Por eso voy a la deriva en permanente estado de alerta...

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