crisis paternas


Los papás de nosotros -los que nacimos como entre mediados de los 70’s y principios de los 80’s-, que “son mayores“, pero no ancianos, y tienen todos sus sentidos bien puestos todavía, se preocupan por personas como yo, y sé que por al menos un par de amigos míos en una situación similar.

Por favor!, son nuestros papás, y seguramente preocuparse -porque no quieren más que lo mejor para nosotros- es parte de las funciones que firmaron en el contrato de ser nuestros papás.

Los míos, sufren mucho con una hija que decidió estudiar Diseño Industrial: “bonita carrera“, dirían ellos, pero realmente mi mamá soñaba con que yo fuera Economista… Lo siento ma, los números nunca han sido lo mío, creo que no hubiera aguantado un semestre completo, me hubieras visto MUY frustrada y llorando mucho mientras pagabas profesores adicionales para tratar de enseñarme lo que nunca mi cabeza iba a procesar…!

Hoy en día ellos miden los resultados de las decisiones que yo tomé -tan arriesgadas para la vida- de estudiar esa carrera “sin futuro”… y yo no puedo más que sonreir de adentro para afuera porque aunque tengo CLARÍSIMO el camino desgraciado que me ha tocado como diseñadora -porque si, soy yo la que lo ha recorrido-, ahora SÉ con absoluta certeza que tanta desgracia tiene un propósito más elevado. No puede ser una coincidencia que una sola persona tan menudita como yo, haya tenido que soportar tantas caidas para volverme a levantar en la búsqueda de esta profesión. Y hoy, realmente me alegra haber tenido que vivir tantos malos ratos, tristezas y dolores de cabeza sin contar con las humillaciones, porque tengo clarísimo lo que NO voy a hacer cuando sea yo la que esté del otro lado.

La preocupación de mis papás ahora tiene eco. En mi época yo fuí la única “loca”, que le dió por estudiar esa carrera, pero hoy en día, tantos como un puñado de hijos de los amigos de mis papás han estudiado la carrera esa, y dice mi mamá: “Cómo te parece, que están sin trabajo, no han podido conseguir nada!” . Todos los papás de su generación están ahora en el plan de hacer chocolates para vender ó hacer tarjetas de presentación y regalos de scrapbooking  con sus hijos a ver que pasa mientras consiguen trabajo si es que algún día lo consiguen. Pero lo mejor del cuento fue el sentimiento interno -paterno- que me compartió mi papá la semana pasada refiriéndose a lo que había hablado con un amigo de él -sufridor también de un hijo profesional del diseño industrial-. Según éste señor Pepe Perez: “uno se mata en la vida estudiando carrera, haciendo especializaciones, magísteres, Phd’s, para que el hijo de uno salga con el cuento de que quiere estudiar “DISEÑO INDUSTRIAL!!“”. Debo reconocer que me ofendió hasta los huesos, y le dije a mi papá “Gracias por lo que me corresponde” tal vez un poco sonrojada… pero ahora a pesar que me molesta, la verdad, me da risa.

Qué tal que ese señor en su época cuando quiso entrar a la universidad, el papá -que juzgando por los años hace de los cuales estamos hablando, no creo que fuese profesional- le hubiera dicho: “no faltaba más, yo matándome siendo telegrafista para traer comida a esta casa, y a usted le da por la genial idea de “PONERSE A ESTUDIAR!”, más bien busque trabajo carajo, eso de estudiar es de intelectuales hippies!” Creo que sería la comparación generacional adecuada -espero- porque me molesta la visión, la comparación y la vara, todos somos diferentes y en casa de abogados, depronto hay algún artista.

La profesión que se elige no es sólo el medio por el cual se va a conseguir el recurso para vivir, es lo que somos, y la expresión de nuestros intereses y habilidades internos. O no han visto cómo cuando le piden a una persona que se presente ó se describa, en vez de decir: “soy mujer, mamá, esposa, alma inquieta, feliz cocinera etc..“, dicen: “soy ingeniera civil graduada blah, con experiencia blah, trabajo en blah…” y no sabemos nada más, sólo lo que su profesión dicta que es. Y más allá de eso, no sólo somos los diseñadores los que tenemos problemas laborales, cuántos ingenieros, abogados y demás están por ahí midiendo calles sin trabajo?

El mío si ha sido un viaje de locos, por cierto doloroso muchas veces, e inmensamente frustrante, pero de las dificultades no salimos sin habernos fortalecido y habiendo crecido y aprendido, y hoy quiero creer que todo eso que me ha pasado que creo que he contado por partes aquí en posts anteriores, -y espero compilar en un post de mi historia laboral-, no haya sido en vano, porque debía pasar por eso, porque debía aprender lo que si y lo que no porque más adelante lo necesitaría.

A mis pobres padres sólo les puedo decir que perdonen las angustias después de haber pagado una carrera “carísima”, y les pido que tengan FE en que la mala hora de su hija víctima de la mala carrera, está por llegar a su fin, todo ésto que ha pasado, los ires y venires y la falta de “trabajo” no son más que la “especialización de la vida

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About Pitufina

Trato que a pesar de éste tamaño, la vida no me atropelle!, Por eso voy a la deriva en permanente estado de alerta...

One response to “crisis paternas”

  1. Maria Paula Figueroa Trujillo says :

    upa!!! volviste y con 2 post que bien!! crisis profesional todos la hemos vivido y mas cuando terminas haciendo otra cosa diferente a la que estudiaste y aun no estas tan segura..pero como dicen todo es parte del viaje lo importante es sacarle gusto al recorrido aunque no se sepa para donde se va. un abrazo!

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