“la rara del paseo”


ESA SOY YO.

Considerar ésta simple frase es de vital importancia para que puedan comprender -sin juzgar- los pensamientos que estoy a punto de compartirles acerca de cosas fundamentales de la vida. Y digo sin juzgar porque no hacerlo se ha convertido en mi bandera para vivir de una manera más liberada, y espero que puedan seguir el consejo de dejar que la información les llegue sin hacer ningún tipo de juicio al respecto. Así que les pido que lean, “sin hacer ningún juicio al respecto” y sobre todo sin llenarme de comentarios en los que prentendan hacerme cambiar de opinión, o decirme cuán absurdo es mi punto porque sencillamente no sólo pienso así, SOY esa persona.

 

Asunto fundamental #1:

Veo con horror cómo personas que quiero, tienen días malos. Todos los tenemos. Y teniendo además que cargar con un síndrome hormonal -al ser mujer-, entiendo particularmente a mis amigas que hay días que se quieren cerrar la tapa del inodoro en la cara como Jim Carrey en “Liar Liar”. Yo he tenido mi buena cuota de malos días en la vida, pero he aprendido a que cada vez sean menos y a ver cuando se avecinan para ponerme en modo planeador para no dejar que me atropellen y hacerme la idiota, no tomármelos muy en serio, verlos desde arriba y de alguna manera embolatarlos.

La mayoría de los problemas que tienen las personas a mi alrededor y por supuesto, yo, surgen cuando uno se mira en el espejo de la vida, y no le gusta lo que ve. Durante mucho tiempo sentí que mi vida era un fracaso, que las cosas que me habían pasado en todos los ámbitos, habían convertido mi vida en algo completamente miserable e irreparable desde todo punto de vista, así que hasta cierto punto no me tocaba más que esperar que la suerte me cambiara o que más o menos ocurriera un milagro. Cuando estás sin plata, sin trabajo, sin amigos, mal con el marido, con problemas dentro de la familia ó con un miembro de la misma y con la malparidez cósmica asentada por un tiempo indefinido, sencillamente sientes que la vida te quedó debiendo y no hay nada que hacer.

No es así.

Un día hace poco menos de un mes me atropelló un pensamiento en respuesta de cosas que venía sintiendo durante mucho tiempo acerca de mi vida. Y se los voy a transcribir tal y como lo escribí cuando lo repetí en mi cabeza después de darme cuenta que algo importante contenía este mensaje:

“El problema no es mi vida. El problema es en lo que YO convertí mi vida  con el transcurrir de ella, con todo lo que en ella me ha sucedido y con lo que me ha dado… Pása por encima de todo y déja de compadecerte!!!”

Estas cosas me llegan…. así como si alguien estuviera en otra dimensión escuchando mis conversaciones mentales y de desesperación me hubiera mandado éste mensaje para que yo por fín me callara y dejara la quejadera. Y lo logró.

Desde que ésto me llegó, hay días complicados, hay días hartos, hay días en lo que estoy como pasmada, pero ninguno es malo, porque comprendí como si me hubieran dado una cachetada con mi mismas palabras, que la vida es como una canción que YO compongo, y si la quiero horrible, no es culpa de los instrumentos, es culpa mía por usar esos instrumentos. Lo de déja de “compadecerte” fué terrible. Me sentí una mala persona. Yo sabía que me estaba compadeciendo de todo lo malo y lo que había salido horrible, y ahí estaba relamiendome mi propia miseria sintiendo lástima por mi vida. No hay peor sentimiento que la lástima, y no iba a seguir viviendo ahí. PUNTO.

Así que mi mensaje sobre éste tema fundamental #1 es: Qué han hecho de su vida con lo que les ha pasado en ella? Cuántos malos ó pésimos días tienen porque han hecho un mal uso de las cosas que pasaron y que ya pasaron?

 

Asunto fundamental #2

Soy una persona que no sólo cree sino que siente que el trabajo, como está socialmente aceptado desde hace muchos años, es la forma moderna de esclavitud.

Respiren.

Si eso pienso, eso siento y eso veo. Y no tiene nada que ver conque haya personas completamente felices montadas en su película del super exitoso mundo corporativo, porque esa es su película y están realizadas, pero es una forma moderna de esclavitud. Es tan sencillo como firmar un papel en el cual entregas tu tiempo -osea tu vida-, tus oportunidades y tu cuerpo físico por un dinero con el cual “puedes vivir” – y sorpresivamente a muy pocos les alcanza lo que ganan-.

Además debes sumisión, y respeto y aún cuando seas un empleado de “confianza”, tu vida deja de depender de ti, para tener que irle a pedir permiso a tu patrón para hacer todo, sea básico y necesario ó no…. pierdes el control de tu vida.

Trabajar es importante, nos da la primer cosa que todos los seres humanos necesitamos para sentirnos bien, y es ser parte de algo, pero hay formas de trabajar sin ser esclavo, sin pasar el 80% del tiempo de tu día productivo produciendo para alguien más buscando un recurso para vivir mientras los demás componentes de tu vida están en pausa.

Por ejemplo: Todos nos esforzamos para tener un lugar dónde vivir bueno, bonito, y cómodo al menos. Cuánto pagamos por eso, por un hogar, sea en un préstamo de vivienda ó en un arriendo por mes… porque queremos nuestro hogar, el mejor de todos, que nos haga felices. Ahora, cuánto tiempo de la semana pasas haciendo uso de tu hogar?, sin contar las horas que duermes… y qué porcentaje de tu salario empleas en pagar por ese hogar en el que nunca estás porque estás trabajando?

A mi me parece que todo este esquema, realmente no tiene sentido.

A qué se juega? Todos montados en la película del trabajo que nos da estatus de “exito en la vida”, -si trabajas y tienes un buen puesto y ganas bien, eres exitoso, si no, pues eres un fracasado ó un desubicado-, para que la vida se reduzca a entregarsela a otro para hacerse rico usándonos como peones, pagandonos un sueldo que siempre nos va a mantener como esclavos del trabajo?

Sin embargo, yo considero el otro lado de la moneda y como otro pensamiento revelador me llegó éste el otro día:

“Será que mi fobia al trabajo y el sentimiento de esclavitud asociado a él, es producto de la frustración de no haber tenido experiencias positivas con él?. Y si tuviera una experiencia positiva en donde pudiese desarrollarme, crecer y sentirme realizada, pensaría lo mismo del trabajo?”…. No lo sé y no tengo cómo saberlo a menos que ingresara al mundo corporativo con sus jefes tiranos, sus horarios y su esclavitud…

 

Comparto estos pensamientos de bicho raro porque algo similar les puede estar pasando y no saben de dónde viene, pero sobre todo porque una persona que me está enseñando muchas cosas me sugirió que compartiera todo ésto porque muchas veces la gente necesita que alguien le diga cosas que no son capaces de ver en sí mismos ó porque quieren buscar identificarse con una situación que no está muy bien y no saben por qué.

 

Cuéntenme que opinan… el mundo corporativo es lo máximo?, ven una vida fuera de él?… Han convertido sus vidas en una carga insoportable por lo que han vivido?

 

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About Pitufina

Trato que a pesar de éste tamaño, la vida no me atropelle!, Por eso voy a la deriva en permanente estado de alerta...

4 responses to ““la rara del paseo””

  1. Bea says :

    A mi si me gusta mi trabajo y definitivamente no soy esclava. Yo siento que lo que hago tiene un sentido, es algo en lo que creo y creo que con mi trabajo ayudo a que la gente entienda algo fundamental y es la importancia de la libertad en todo el sentido de la palabra. Sin duda mi trabajo y la carrera que escogí tienen un componente social y siempre lo he visto así, ni más ni menos. Y sí, me gusta, obvio quisiera ganar más plata y obvio nunca me alcanza y obvio es una mamera a veces, pero no creo ser esclava de nadie más que de mi. Digo eso porque yo fui la que decidí casarme e irme de mi casa y tener que pagar cuentas; fui yo la que decidí tener deudas, pagar un arriendo, hacer mercado… Eso es lo que hace que dependa de la plata que me pagan en el trabajo y que por ejemplo evita que renuncie cuando estoy mamada de aguantarme las vicisitudes del día a día.
    Por otro lado, creo que ahora porque nuestros pensamientos son visibles en TT y FB parece que todo estuviera mal todo el tiempo, pero simplemente hay días malos y hay días buenos y eso es lo que se ve reflejado allí y eso no depende del trabajo en el que estoy si no de mi. Siempre he tenido altibajos emocionales y hormonales en mi vida, incluso en todos los días, por la mañana soy un ogro, grosera, no me aguanto a nadie; por las tardes estoy más tranquila. Hay días en que estoy entusiasmada por una bobada y al otro día me sabe a mierda; hay días en que amo a todos mis compañeros de oficina, otros en que no los quiero ni ver; toda interacción social en mi vida ha sido así. Hay en días en que me amargo más que otros por bobadas y no tan bobadas, pero el balance general es que me gusta mi trabajo, me la llevo bien con la gente y disfruto mi vida y si me ganara el baloto, no dejaría de trabajar, incluso lo haría con más gusto porque ya no tendría que estar preocupada de si tengo con qué pagar la luz o no! Creo que si no tuviera este trabajo y estas preocupaciones diarias mi vida sería muy aburrida.
    Para mi tu última reflexión es la más acertada!

  2. Desdichada says :

    Justo algo asi necesitaba leer. Alguien que piensa igual que yo. La esclavitud no se abolio. Se cambio por un trabajo de oficina de 10-12 hrs diarias de L-V. Odio mi trabajo. Lo detesto me siento tan vacia de ir todos los dias escencialmente a generar montañas de dinero para personas que ya cagan en dinero. Es estupido vacio y carente de un proposito espiritual y trascendental. Somos peones mejor pagados que la mano de obra directa pero seguimos siendo borreguitos. Yo quiero invertir el resto de las hrs de mi vida en algo que me apasiona y algo que me llena y nutre a nivel intelectual. He decidido dejar mi trabajo de tiempo completo y conseguir uno de medio tiempo para estudiar mi verdadera vocacion: medicina veterinaria. Ya tengo 27 años y no me importa ir terminando a los 32-33 es mi sueño y no me pesa para nada visualizarme levantandome para ir a trabajar de veterinaria a una clinica a los 65 años , en cambio me pone enferma nada mas pensar que a esa misma edad me tuviese que seguir levantando para ir a la oficina a trabajar como borrego. La vida no esta hecha para sufrir y estoy muy a tiempo de cambiar mi destino. Por cierto que estudie ingenieria industrial pero odio la carrera mi profesion y mi trabajo.

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  1. índice de libertad « Derivando en estado de alerta - septiembre 30, 2011

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