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respuesta encontrada en el día del aniversario!

En mi búsqueda permamente de inspiración para salir del atolladero en que como un circulo vicioso me encuentro una y otra vez, leo con alguna regularidad lo que las personas “de éxito” tienen para decir acerca de sus casos particulares. Y siempre me sorprende que hay dos versiones, casi como dos “bandos” en cuanto a la fórmula del éxito, según éstas personas.

El primer bando, el cual instintivamente y según la formación clásica -a la cual pertenezco-, cita que su fórmula del éxito está en poner todo el empeño requerido para ir tras lo que se quiere.

Y por otro lado, en el bando opuesto, se encuentra uno frecuentemente con algunos osados que sin vergüenza afirman que todo en la vida les ha llegado y que simplemente se han sentado y todo su éxito así como así, ha caído de repente en sus regazos. (Ésto lo afirmaba Andrés Parra, actor colombiano que actualmente interpreta al capo Pablo Escobar en una serie de televisión, en una entrevista que daba a un periódico nacional, que pueden leer aquí, y en la cual afirma: “Yo dejo que la vida me vaya poniendo las cosas en el camino; no me gusta planear mucho”)

Ésto me parecía soprendente… Algo así como WOW!, qué tan suertudo puede ser alguien a quien todo le llega. Pero después de varias semanas de pensarlo, me parece que honestamente es puro bluff, NO hay tal.

Después de leer éste artículo pongo un tweet: “Al fín cómo es que es: Hay que ir por lo que uno quiere ó hay que esperar a que las cosas lleguen? Pónganse de acuerdo!!” Y varias personas me responden cosas como que siga al corazón ó a los instintos. Pero tampoco hay tal.

A raíz de usa serie de eventos y conversaciones el día de ayer, puedo afirmar con total certeza que ya tengo mi respuesta, ambigüedad eliminada.

Ayer celebramos con mi marido 8 años de matrimonio, felices aunque no necesariamente fáciles, y de repente sobre la comida nos encontramos hablando del futuro, y haciendo planes. Es algo ridículamente sencillo y básico, pero en 8 años, nunca lo habíamos hecho de esa manera, y allí me llegó la respuesta.

Gracias a ésa conversación hoy ha sido un día diferente, amanecer con un plan es como haber tomado el elixir de la vida, y me ha proporcionado felicidad, emoción y esperanza como hace mucho no sentía. No ha pasado nada todavía y el plan sigue siendo un plan, nada trascendental ha sucedido, pero tan sencillo como tener una dirección de destino, cambia por completo el panorama.

Para muchos ésto puede ser algo cotidiano y obvio, pero debo confesar que para mí, el sólo sentimiento que me ha producido tener ésta claridad, ha sido revelador. Y encontré mi respuesta en que definitivamente, HAY QUE IR POR LO QUE UNO QUIERE. Hay que hacer un plan, hay que tener una carta de navegación, que puede cambiar sobre la marcha o nos puede llevar a un lugar diferente al que inicialmente habíamos marcado, pero nos habrá llevado a algún lugar y el viaje en sí habrá sido mejor que quedarse sentado esperando a que algo suceda. Ese plan básico nos ha proporcionado en segundo una imágen del futuro que podemos vivir y me ha permitido salir del círculo vicioso del presente en el que todo el tiempo se piensa por qué? El plan el completamente liberador y esperanzador y a la vez que abre la puerta al camino, es la  meta en sí de la carrera.

Hay respuestas que están ahí y han estado ahí por largo tiempo, pero tenemos que encontrarlas nosotros escarbando en la vida para hacerlas parte nuestras y que vivan y se hagan parte del corazón.

 

Imágenes de mi tablero de Pinterest

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lecciones

No es fácil desnudar las tristezas frente a cualquier conocido ó extraño como lo hice en el post pasado. No todo el mundo es capaz de contar y ser honesto frente a las cosas feas de su vida, porque es mejor supongo que todo se vea bien a ojos de los demás, así que me voy a dar crédito por eso, por tener el valor de haberlo hecho. Esta soy yo, y no me interesa andar con rodeos y representando un papel de la vida y el mundo perfecto que no sirve de nada.

Si bien en muchos aspectos me han pasado cosas malucas, también he sido muy bendecida en muchos aspectos que otros depronto otros quisieran tener, porque tal vez no se puede tener todo perfecto, al mismo tiempo y lo que tienen unos, otros lo desean, todo el tiempo.

No es fácil sumergirse en esos dolores y no salir de nuevo algo aporriado, tal vez por eso el post terminó triste, como terminé yo al sacarme todo eso, pero claro que hay lecciones aprendidas muy importantes y para toda la vida.

Y mirando atrás con el cuento de las notas desde el jardín infantil, veo claramente que YO solita, sin que nadie me lo exigiera, me preparé para el triunfo rotundo, y haber perdido y tener un balance actual con el que no estoy conforme, me pega duro, muy duro. Y todo ésto tiene una simple explicación y es que yo TODO ME LO TOMO MUY EN SERIO. No hay cabida en mi vida para cosas y compromisos a medias.

Así que la primera lección que concluí de hecho hace poco, y lo puse en mi twitter es: “DON’T TRY SO HARD AND DON’T TAKE IT SO SERIOUS…”

Algo así como:

“NO HACERLE TANTA FUERZA Y NO TOMARSELO TODO TAN EN SERIO”

 Cómo me cuesta, pero por lo menos ya tengo una meta.

Y ustedes???

etiqueta cumpleañera

El cumpleaños, tan esperado durante 364  días del año, es tal vez la única fecha que nos permite, sin temor a ser juzgados como egocéntricos, ser el centro del universo por un día. A quíen no le gusta sentirse consentido, felicitado, regalado e importante el día del cumpleaños?, supongo que a pocos!.

Pero ese día tan esperado, precisamente por ser tan anticipado, creo, muchas veces es también la plataforma perfecta para sentirse inmensamente decepcionado. Unos porque ya no quieren seguir sumando años porque se sienten viejos, otros porque tristemente están solos y otros porque nadie sabe que están de cumpleaños como para felicitarlos -been there-.

Siendo una fecha tan esperada, se espera mucho de la gente, la verdad quién no espera que aquellos a quién más quiere a que lo llamen, ó le den un regalito? Sean honestos!… Y ahí es cuando uno se queda con los crespos hechos.

Así pues me atrevo a afirmar que se debería establecer una nueva etiqueta para los cumpleaños ya que las redes sociales acabaron con la responsabilidad de corazón que tenemos con muchos en su día.

En el día del cumpleaños de alguien:

Si usted es papá, mamá, abuelo(a), hermano (a) o algún familiar muy cercano de alguien: TIENE que llamarlo!, sin excusas de larga distancia, porque para eso si están tantas aplicaciones, la idea es que de su boca esa persona escuche las felicitaciones y si se le enreda algún buen deseo mejor!

Si usted es un amigo muy cercano: TIENE que llamar a esa persona!. No se valen ni mensajes de texto, ni Facebook, ni Twitter como saludos exclusivos!. Escríbale, pero llámelo luego! No dizque es su amigo?, Seguramente a usted si le “gastan” llamada en su día.

Si usted es un familiar no tan cercano, ó un amigo conocido: Fresco, con un mensaje por cualquier de los medios arriba mencionados está bien.

Si usted es un conocido y manda un mensaje por los mismos medios ya mencionados más arriba: Va a quedar como un príncipe!

A cuántas personas nos tomamos el tiempo y la molestia de llamar el día de sus cumpleaños?, y de ésas personas cuántas nunca nos llaman y cuántas más nunca fallan llamándonos? Y por cuántas personas que no son capaces de gastarnos una llamada, nos sentimos dolidos y pensamos que creíamos ser tan especiales para ellos como ellos lo son para nosotros?

Si bien las redes sociales nos acercan de muchas maneras a personas con quienes no hablamos ó vemos a diario, hay personas con las que no sólo podemos tener relaciones por esos medios, las personas que están cerca del corazón, deben seguir allí, cerca y para acercarse, hablar es fundamental. Es imperdonable creer que mandar besos, abrazos y saludos afectuosos por un mensaje sea la forma de estar cerca de alguien!

Llámen a los que quieren! al menos el día de su cumpleaños!!!!

Yo lo hago, pero es claro que si escribo ésto, es porque muchas veces me he quedado esperando llamadas que no han llegado nunca!

índice de libertad

Aquí están mis reflexiones posteriores a éste post, habiendo profundizado en los comentarios que me dejaron sobre el mismo.

Supongo mis adoradas amigas que todo está en el sentimiento…

La persona que me sugirió que escribiera mis ideas “vanguardistas”, mi profesora más querida en éste momento de la vida, es una persona que trabaja de 7 am a 7pm, y a pesar de la carga de su ejercicio, y de la responsabilidad de lo que hace, ella me dice que en ningún momento siente que lo que hace es un trabajo, ella lo llama su hobbie.

Así que supongo que la diferencia está en el sentimiento que se tenga por lo que se hace, sea desde el modo tradicional de trabajo ó una forma diferente de hacerlo.

Creo que total certeza que independientemente de lo que se haga, haciendo eso que se haga, uno puede hacer una diferencia, prestar un servicio y hacer algo bueno para con uno mismo y para con los demás a través de lo que hace. Pero para mi, independientemente de lo que se crea ó lo que se sienta al respecto, el hecho que te paguen por tener tu vida y tu tiempo a cambio, no es más que un modelo moderno de “esclavitud”.

Qué mas quisiera yo en éste momento de mi vida que “trabajar” en algo -visto desde el modo tradicional, porque hago miles de cosas-. Pero definitivamente quisiera que fuera algo que no me haga sentir como una esclava, trabajar en algo que me llene el corazón, que haga una diferencia como dice Bea. Pero el otro matiz que tiene el trabajo como está concebido hoy en día es que si bien los que no son o no se sienten esclavos de sus jefes, si pueden llegar a ser en últimas esclavos de sus vidas. Porque la vida que uno escoje cuando se convierte en una obligación el trabajar para sostener una vida que uno decide tener, no lo hace esclavo del trabajo, pero si esclavo de su vida y de las decisiones que en ella tomó.

Y definitivamente hay personas que así no trabajen en el mundo corporativo, no tengan un jefe ó no sean parte de ese esquema tradicional de “trabajar”, que también son esclavas de su trabajo, simplemente porque no pueden dejar de hacerlo, porque tal vez no han sabido manejar su vida de modo que el trabajo que han hecho durante el tiempo que lo han hecho, les proporcione algo de libertad durante su edad adulta. Así que también creo que definitivamente hay también personas que no siendo empleadas, igualmente son esclavas de su trabajo.

Sobre ésto entonces me atrevo a lanzar una medida similar a la de la libertad financiera: Se dice que puedes medir tu libertad financiera según el tiempo que puedas dejar de poner trabajo físico tuyo y puedas seguir viviendo, lo cual es como la definición de riqueza.. para mi son lo mismo.

Entonces, supongo que uno puede medir su índice de libertad personal según el tiempo que pueda liberarse de las ataduras laborales según los recursos financieros que tenga para vivir sin trabajar, pero también según el tiempo que sea capaz de explorar otras formas de usar el tiempo y hacer otras cosas que no sea su trabajo “tradicional” y depronto, ahí de por medio, obtener un recurso para vivir a cambio…. no estaría nada mal!!

“la rara del paseo”

ESA SOY YO.

Considerar ésta simple frase es de vital importancia para que puedan comprender -sin juzgar- los pensamientos que estoy a punto de compartirles acerca de cosas fundamentales de la vida. Y digo sin juzgar porque no hacerlo se ha convertido en mi bandera para vivir de una manera más liberada, y espero que puedan seguir el consejo de dejar que la información les llegue sin hacer ningún tipo de juicio al respecto. Así que les pido que lean, “sin hacer ningún juicio al respecto” y sobre todo sin llenarme de comentarios en los que prentendan hacerme cambiar de opinión, o decirme cuán absurdo es mi punto porque sencillamente no sólo pienso así, SOY esa persona.

 

Asunto fundamental #1:

Veo con horror cómo personas que quiero, tienen días malos. Todos los tenemos. Y teniendo además que cargar con un síndrome hormonal -al ser mujer-, entiendo particularmente a mis amigas que hay días que se quieren cerrar la tapa del inodoro en la cara como Jim Carrey en “Liar Liar”. Yo he tenido mi buena cuota de malos días en la vida, pero he aprendido a que cada vez sean menos y a ver cuando se avecinan para ponerme en modo planeador para no dejar que me atropellen y hacerme la idiota, no tomármelos muy en serio, verlos desde arriba y de alguna manera embolatarlos.

La mayoría de los problemas que tienen las personas a mi alrededor y por supuesto, yo, surgen cuando uno se mira en el espejo de la vida, y no le gusta lo que ve. Durante mucho tiempo sentí que mi vida era un fracaso, que las cosas que me habían pasado en todos los ámbitos, habían convertido mi vida en algo completamente miserable e irreparable desde todo punto de vista, así que hasta cierto punto no me tocaba más que esperar que la suerte me cambiara o que más o menos ocurriera un milagro. Cuando estás sin plata, sin trabajo, sin amigos, mal con el marido, con problemas dentro de la familia ó con un miembro de la misma y con la malparidez cósmica asentada por un tiempo indefinido, sencillamente sientes que la vida te quedó debiendo y no hay nada que hacer.

No es así.

Un día hace poco menos de un mes me atropelló un pensamiento en respuesta de cosas que venía sintiendo durante mucho tiempo acerca de mi vida. Y se los voy a transcribir tal y como lo escribí cuando lo repetí en mi cabeza después de darme cuenta que algo importante contenía este mensaje:

“El problema no es mi vida. El problema es en lo que YO convertí mi vida  con el transcurrir de ella, con todo lo que en ella me ha sucedido y con lo que me ha dado… Pása por encima de todo y déja de compadecerte!!!”

Estas cosas me llegan…. así como si alguien estuviera en otra dimensión escuchando mis conversaciones mentales y de desesperación me hubiera mandado éste mensaje para que yo por fín me callara y dejara la quejadera. Y lo logró.

Desde que ésto me llegó, hay días complicados, hay días hartos, hay días en lo que estoy como pasmada, pero ninguno es malo, porque comprendí como si me hubieran dado una cachetada con mi mismas palabras, que la vida es como una canción que YO compongo, y si la quiero horrible, no es culpa de los instrumentos, es culpa mía por usar esos instrumentos. Lo de déja de “compadecerte” fué terrible. Me sentí una mala persona. Yo sabía que me estaba compadeciendo de todo lo malo y lo que había salido horrible, y ahí estaba relamiendome mi propia miseria sintiendo lástima por mi vida. No hay peor sentimiento que la lástima, y no iba a seguir viviendo ahí. PUNTO.

Así que mi mensaje sobre éste tema fundamental #1 es: Qué han hecho de su vida con lo que les ha pasado en ella? Cuántos malos ó pésimos días tienen porque han hecho un mal uso de las cosas que pasaron y que ya pasaron?

 

Asunto fundamental #2

Soy una persona que no sólo cree sino que siente que el trabajo, como está socialmente aceptado desde hace muchos años, es la forma moderna de esclavitud.

Respiren.

Si eso pienso, eso siento y eso veo. Y no tiene nada que ver conque haya personas completamente felices montadas en su película del super exitoso mundo corporativo, porque esa es su película y están realizadas, pero es una forma moderna de esclavitud. Es tan sencillo como firmar un papel en el cual entregas tu tiempo -osea tu vida-, tus oportunidades y tu cuerpo físico por un dinero con el cual “puedes vivir” – y sorpresivamente a muy pocos les alcanza lo que ganan-.

Además debes sumisión, y respeto y aún cuando seas un empleado de “confianza”, tu vida deja de depender de ti, para tener que irle a pedir permiso a tu patrón para hacer todo, sea básico y necesario ó no…. pierdes el control de tu vida.

Trabajar es importante, nos da la primer cosa que todos los seres humanos necesitamos para sentirnos bien, y es ser parte de algo, pero hay formas de trabajar sin ser esclavo, sin pasar el 80% del tiempo de tu día productivo produciendo para alguien más buscando un recurso para vivir mientras los demás componentes de tu vida están en pausa.

Por ejemplo: Todos nos esforzamos para tener un lugar dónde vivir bueno, bonito, y cómodo al menos. Cuánto pagamos por eso, por un hogar, sea en un préstamo de vivienda ó en un arriendo por mes… porque queremos nuestro hogar, el mejor de todos, que nos haga felices. Ahora, cuánto tiempo de la semana pasas haciendo uso de tu hogar?, sin contar las horas que duermes… y qué porcentaje de tu salario empleas en pagar por ese hogar en el que nunca estás porque estás trabajando?

A mi me parece que todo este esquema, realmente no tiene sentido.

A qué se juega? Todos montados en la película del trabajo que nos da estatus de “exito en la vida”, -si trabajas y tienes un buen puesto y ganas bien, eres exitoso, si no, pues eres un fracasado ó un desubicado-, para que la vida se reduzca a entregarsela a otro para hacerse rico usándonos como peones, pagandonos un sueldo que siempre nos va a mantener como esclavos del trabajo?

Sin embargo, yo considero el otro lado de la moneda y como otro pensamiento revelador me llegó éste el otro día:

“Será que mi fobia al trabajo y el sentimiento de esclavitud asociado a él, es producto de la frustración de no haber tenido experiencias positivas con él?. Y si tuviera una experiencia positiva en donde pudiese desarrollarme, crecer y sentirme realizada, pensaría lo mismo del trabajo?”…. No lo sé y no tengo cómo saberlo a menos que ingresara al mundo corporativo con sus jefes tiranos, sus horarios y su esclavitud…

 

Comparto estos pensamientos de bicho raro porque algo similar les puede estar pasando y no saben de dónde viene, pero sobre todo porque una persona que me está enseñando muchas cosas me sugirió que compartiera todo ésto porque muchas veces la gente necesita que alguien le diga cosas que no son capaces de ver en sí mismos ó porque quieren buscar identificarse con una situación que no está muy bien y no saben por qué.

 

Cuéntenme que opinan… el mundo corporativo es lo máximo?, ven una vida fuera de él?… Han convertido sus vidas en una carga insoportable por lo que han vivido?

 

crisis paternas

Los papás de nosotros -los que nacimos como entre mediados de los 70’s y principios de los 80’s-, que “son mayores“, pero no ancianos, y tienen todos sus sentidos bien puestos todavía, se preocupan por personas como yo, y sé que por al menos un par de amigos míos en una situación similar.

Por favor!, son nuestros papás, y seguramente preocuparse -porque no quieren más que lo mejor para nosotros- es parte de las funciones que firmaron en el contrato de ser nuestros papás.

Los míos, sufren mucho con una hija que decidió estudiar Diseño Industrial: “bonita carrera“, dirían ellos, pero realmente mi mamá soñaba con que yo fuera Economista… Lo siento ma, los números nunca han sido lo mío, creo que no hubiera aguantado un semestre completo, me hubieras visto MUY frustrada y llorando mucho mientras pagabas profesores adicionales para tratar de enseñarme lo que nunca mi cabeza iba a procesar…!

Hoy en día ellos miden los resultados de las decisiones que yo tomé -tan arriesgadas para la vida- de estudiar esa carrera “sin futuro”… y yo no puedo más que sonreir de adentro para afuera porque aunque tengo CLARÍSIMO el camino desgraciado que me ha tocado como diseñadora -porque si, soy yo la que lo ha recorrido-, ahora SÉ con absoluta certeza que tanta desgracia tiene un propósito más elevado. No puede ser una coincidencia que una sola persona tan menudita como yo, haya tenido que soportar tantas caidas para volverme a levantar en la búsqueda de esta profesión. Y hoy, realmente me alegra haber tenido que vivir tantos malos ratos, tristezas y dolores de cabeza sin contar con las humillaciones, porque tengo clarísimo lo que NO voy a hacer cuando sea yo la que esté del otro lado.

La preocupación de mis papás ahora tiene eco. En mi época yo fuí la única “loca”, que le dió por estudiar esa carrera, pero hoy en día, tantos como un puñado de hijos de los amigos de mis papás han estudiado la carrera esa, y dice mi mamá: “Cómo te parece, que están sin trabajo, no han podido conseguir nada!” . Todos los papás de su generación están ahora en el plan de hacer chocolates para vender ó hacer tarjetas de presentación y regalos de scrapbooking  con sus hijos a ver que pasa mientras consiguen trabajo si es que algún día lo consiguen. Pero lo mejor del cuento fue el sentimiento interno -paterno- que me compartió mi papá la semana pasada refiriéndose a lo que había hablado con un amigo de él -sufridor también de un hijo profesional del diseño industrial-. Según éste señor Pepe Perez: “uno se mata en la vida estudiando carrera, haciendo especializaciones, magísteres, Phd’s, para que el hijo de uno salga con el cuento de que quiere estudiar “DISEÑO INDUSTRIAL!!“”. Debo reconocer que me ofendió hasta los huesos, y le dije a mi papá “Gracias por lo que me corresponde” tal vez un poco sonrojada… pero ahora a pesar que me molesta, la verdad, me da risa.

Qué tal que ese señor en su época cuando quiso entrar a la universidad, el papá -que juzgando por los años hace de los cuales estamos hablando, no creo que fuese profesional- le hubiera dicho: “no faltaba más, yo matándome siendo telegrafista para traer comida a esta casa, y a usted le da por la genial idea de “PONERSE A ESTUDIAR!”, más bien busque trabajo carajo, eso de estudiar es de intelectuales hippies!” Creo que sería la comparación generacional adecuada -espero- porque me molesta la visión, la comparación y la vara, todos somos diferentes y en casa de abogados, depronto hay algún artista.

La profesión que se elige no es sólo el medio por el cual se va a conseguir el recurso para vivir, es lo que somos, y la expresión de nuestros intereses y habilidades internos. O no han visto cómo cuando le piden a una persona que se presente ó se describa, en vez de decir: “soy mujer, mamá, esposa, alma inquieta, feliz cocinera etc..“, dicen: “soy ingeniera civil graduada blah, con experiencia blah, trabajo en blah…” y no sabemos nada más, sólo lo que su profesión dicta que es. Y más allá de eso, no sólo somos los diseñadores los que tenemos problemas laborales, cuántos ingenieros, abogados y demás están por ahí midiendo calles sin trabajo?

El mío si ha sido un viaje de locos, por cierto doloroso muchas veces, e inmensamente frustrante, pero de las dificultades no salimos sin habernos fortalecido y habiendo crecido y aprendido, y hoy quiero creer que todo eso que me ha pasado que creo que he contado por partes aquí en posts anteriores, -y espero compilar en un post de mi historia laboral-, no haya sido en vano, porque debía pasar por eso, porque debía aprender lo que si y lo que no porque más adelante lo necesitaría.

A mis pobres padres sólo les puedo decir que perdonen las angustias después de haber pagado una carrera “carísima”, y les pido que tengan FE en que la mala hora de su hija víctima de la mala carrera, está por llegar a su fin, todo ésto que ha pasado, los ires y venires y la falta de “trabajo” no son más que la “especialización de la vida

111

Aquí estoy. Aquí he estado, un poco como una voz en off. Ha sido un año de muchas reflexiones desde que hace hoy, exactamente un año, estaba en mi primer día de trabajo allá donde estuve hasta febrero… allá donde me salieron con un chorro de babas… allá donde tal vez nunca me convino estar.

Yo suelo guardar fechas de todo y hoy estoy de aniversario, reflexionando y tratando de encontrarme con mi bienestar interior y con lo que realmente quiero de ahora en adelante. Se sumí en un profunda soledad para poder escuchar mi corazón y mis anhelos durante mucho tiempo. Quise estar sola, ajena y en silencio. Tratando de mantener la compostura y la cordura física y mental día a día… algo así como sosteniéndome en equilibrio por pura convicción, sólo por retar mi mente a que si es posible. Pero ese silencio y esa soledad se fue tan largo y tan profunda que me quedé allá y me tocó pedir auxilio para que me lanzaran un salvavidas y ahora estoy saliendo y curando unas cuantas heridas que me hice a mi misma mientras me hundía por allá!.

Son tiempos de cambio para toda la humanidad, y no me voy a poner trascendental con ésto, es simplemente un hecho tal vez cósmico. Algunos creen o repiten como loras lo que dicen por ahí que el mundo se va a acabar en el 2012… bahh, cuando el mundo se vaya a acabar tengo clarísimo que nos va a coger desprevenidos, como en la ducha, ó haciéndonos la cera ó con el espaguetti colgando en el labio… sin anuncio previo. Pero si creo que el año que viene es como un nuevo comienzo, el inicio de una nueva vida para todos, y para que eso se dé muchas cosas en nuestras acciones y nuestra conciencia tienen que cambiar.

Y yo no estoy exenta. Cambios en forma de la búsqueda del sentido y el propósito de la vida están llegando y son evidentes en mí. Evidentes como que aunque no sé exactamente qué quisiera hacer y poder definir con detalle el sueño de la vida deseada -todavía-, sí ya se que hay un montón de cosas que NO quiero hacer:

1. No quiero buscar trabajo: Es deprimente, agobiante, baja la moral, la autoestima, y las ofertas son unas verdaderas verguenzas.

2. No quiero ser empleada de NADIE!: En mi fuero interno siempre he sentido que emplearse es la versión moderna de venderse como esclavo. Es sencillo, entregas tu vida, tu tiempo a cambio de plata -que nunca es suficiente- para vivir como esclavo.

3. No quiero trabajar sola. Si han leído atrás he tenido una vida solitaria y aunque soy buena en ello, no quiero hacerlo sola, no me siento capaz, necesito de alguien en quién apoyarme para lanzarme al agua.

 

Sobre esas tres premisas, voy respirando despacito buscando el árbol bajo el cual sentarme a contemplar y a trabajar por el futuro.

111 es la puerta a lograr las intenciones, la búsqueda de los deseos interiores y del corazón y la búsqueda del propósito de la vida. Hay un poder superior orquestando un cambio de orden y somos lo suficientemente afortundados de ser parte de algo así que ocurre cada 800 años, así que somos responsables de  hacer algo bueno con ello, supongo.

111 suman para todos los seres humanos, los dos últimos dígitos del año en que nacimos, con la edad que cumplimos en el 2011. Yo nací en el 78, y este año cumplo 33, eso suma 111.

Así que voy al encuentro del propósito y el futuro… feliz, derivando en alerta!

por el cariño verdadero… mi post # 100!

Esta pasada semana si bien he estado un poco ausente, he estado más conectada que nunca con muchas personas que quiero que han estado en mi vida hace algún tiempo, algunas muchos años, otras pocos… pero todos con seguridad están cerca de mi corazón.

Es maravilloso cuando sientes que aunque no estés en contacto frecuente o por lo menos hace mucho tiempo con algunas personas, éstas estén pendientes de tí… Esta semana ha sido así.

Me propuse al principio de la semana empezar a reconstruir un montón de puentes que tenía con personas muy chéveres que gracias al cambio de vida que me implicó trabajar, se habían roto. Personas -pocas- que siempre han estado ahí para darme una oportunidad, que han pensado en mí o porque yo estaba en malos momentos o porque creen en mis capacidades y todavía me llaman cuando algo especial aparece y sé muy bien que en todo me tienen presente como un letrero de neón de ésos que son intermitentes (y un poco desesperantes). Personas con las que crecí que siempre en momentos esporádicos de la vida, me llaman a preguntarme qué hay de nuevo y cómo estoy. Personas que me siguieron en un par de locuras que hice en la vida, que no resultaron muy bien pero que nos dejaron grandes enseñanzas y muy bonitos lazos de amistad. Personas que se encontraron con éste blog hace poco y gracias a él han encontrado tantos puntos en común, que me alegro haberle sugerido que lo leyeran porque sabía que las cosas iban por ese camino. Personas que han trabajado para mí, que sólo encuentran palabras de agradecimiento y ánimo para que vaya tras mis sueños… Y por supuesto las amigas de la U, que cuando estudiábamos no lo éramos mucho, pero con los años nos reencontramos, nos unimos, y nos hicimos una “bola” (ellas me entienden). Y son precisamente las bolas las que más han estado acompañándome en las aventuras transcurridas en el 2011, en las buenas y en las malas, dándome ánimo para mirar pa’ lante.

Esta semana me he visto inundada de bonitas palabras, de buenos augurios, de sentimientos positivos, de conversaciones con personas que hace mucho no hablaba y que las quiero mucho… Deseando que mi universo se expanda, él me escucha y los horizontes se hacen infinitos. Y agradezco a todos los que están pendientes de mi y que encuentran cosas bonitas que decir, me tienen en cuenta y siguen a pesar del tiempo y mis posibles embarradas, dándome oportunidades, las valoro inmensamente porque al final de la historia la vida se compone de ésto, sólo de oportunidades.

A todos ustedes, les dedico éste mi post # 100 y espero dar lo mejor de mi, -incluido no dejar de escribir-, no defraudarlos y tener mucho más que compartir en este boticito a la deriva.

today…

I HEART JAPAN

Cuando cosas de ésta magnitud llegan, sólo podemos ver cuán pequeños e insignificantes somos, pero a la vez, la fuerza de nuestro poder humano siempre salta sobre las dificultades: la bondad, la humildad, la unidad y la compasión.

Respeto profundamente la voz de la madre naturaleza, y creo intensamente que cuando habla hay que escuchar atentamente. Los antiguos sabios anteriores a nuestro tiempo sabía escucharla porque estaban cerca de sus palabras y manifestaciones y aprendieron a interpretar lo que decía con respeto y atención.

Hoy es un día para reflexionar, para orar por todos aquellos en medio de la tragedia, muchos nunca nos hemos visto en medio de una situación ni medianamente similar, así que este día se debe vivir con respeto por los pueblos afectados, y sinceramente mi corazón está hoy con ellos……

Días como hoy son aplastantes, son muy duros y muy tristes porque no es Japón, somos todos… vivimos en un sólo mundo que hoy está muy herido…

chao y hasta nunca!

Yo soy una persona que se despide… de todo, de todos, de las cosas y de los momentos. Así soy y es algo de mí que me gusta.

No sé si realmemente habrá sucedido como lo mostraron, pero la semana pasada viendo la película Maria Antonieta con Kristen Dunst como la reina de francia, en la ultima escena de la película ella, huyendo de los rebeldes cuando es sacada de Versalles mira afuera de su carruaje los jardines con una medio sonrisa en su rostro, el rey le pregunta que si está mirando sus árboles, y ella le contesta que “está diciendo adiós”.

Me relaciono profundamente con ésto porque yo soy totalmente así y las personas que me conocen pueden dar fé que me despido sin ponerle mayor tiza al asunto. En el colegio, en el último año, los últimos días y tal vez el último día que sabía estaría rodeada de todas esas personas que me acompañaron durante 6 años, me despedí de algunas de mis compañeras porque SABÍA que no las volvería a ver nunca… Mi buena amiga B, me abrió lo ojos como platos cuando me despedí de una niña llamada Juanita diciéndole algo como: “fué un placer conocerte y adiós porque sé que no vamos a volver a vernos nunca más”…. Yo sabía que era cierto -y hasta la fecha muchos, muchos años después no la he vuelto a ver- Y me parece chévere haberlo hecho porque tuve la oportunidad de decirle algo desde el corazón, con sinceridad y despedirme…lo cual es importante para mi. En la universidad la historia por supuesto se repitió con algunas personas que eran importantes, que habían significado algo para mí y que sabía no me las iba a topar en un futuro cercano.

De los lugares también me despido… tengo la absoluta certeza que todos y cada uno de los países que he visitado, el último día miro alrededor como Maria Antonieta miraba sus jardines despidiéndome de las ciudades y dando las gracias de haber podido estar allí. ..Las veces que he estado en el Magic Kingdom recuerdo antes de salir después de media noche siempre he mirado atrás al castillo, despedirme y pedir volver pronto… Es algo simbólico muy importante para mí decir adiós sobre todo de lugares tan especiales como ese.

Y bueno lugares, momentos y personas no tan trascendentales también pasan por mi lista de despedidas y hoy me despedí del cual hasta hace algo más de una semana fué mi trabajo. Hoy regresé por allá al sur en plan paseo, mirando la ciudad que recorrí durante 6 meses día tras día y por la cual sé, no transitaré en mucho tiempo. Estuve recogiendo mi sufrida liquidación y diciendo adiós. Y tanto en la camino de ida como en el de regreso hice una pequeña evaluación de lo que fueron esos 6 meses y para hacer la historia corta es algo así como:

Lloré de la felicidad cuando me dieron el puesto… me llené de ilusión, me sentí valorada, útil y algo así como la reina del mundo -por favor visualicen en sus cabezas la escena de Titanic cuando Jack se para en la punta del barco y grita “I’m the king of the world!”.. algo así, al punto que era una persona de esas a las que les preguntan por su trabajo y contestan con sonrisa de oreja a oreja: “FELIZ!”. Eso fué desde que empecé hasta mediados de Octubre pasado.

Para Octubre – dos meses largos después de haber entrado- supe realmente lo que pasaba allá, y la señora X decidió echarme a la guerra… Allí se desdibujaron las cosas….De Octubre a Diciembre fué la resignación de saber que no podía hacer mucho, pero creer que las cosas podrían cambiar, así que decidí tratar de mantenerme lo más ocupada posible y cumplir con ir a ver que pasaba. Pero Enero y los últimos días en Febrero fueron el infierno. Donde yo ya no aguantaba más, donde estaba agotada física y mentalmente y todo era una tortura: levantarme, tener que ver a la gente de allá, y esperar y esperar a ver qué pasaba. La última semana fué buena en el sentido que yo ya sabía que las cosas se acababan, pero fué horrible por lo que ya conté aquí, de tener que pelear por lo que por ley me correspondía fué algo que me dolió y me estresó más allá de lo que en algunos momentos pude manejar emocionalmente.

Soy una persona que cree intensamente que las cosas llegan hasta donde deben y han de llegar para todo en la vida, y que llegan y sen van cuando deben llegar ó irse, no antes y no después. Y de nuevo mi conclusión final es que corrí con mucha suerte porque en medio de tanta película, salí ganando, aprendí mucho acerca de las personas tanto por las que me rodeaban en ese trabajo, como los que fueron espectadores de mi periplo.

Así que hoy me despedí, hice el viaje en mi carro, escuchando buena música, mirando el paisaje como turista, llegué al lugar, lo miré tratando de verlo como lo ví la primer vez que fuí a una entrevista, pero con los ojos de quien ya conoce y ve más allá de lo evidente. Recogí mi pago, y me despedí cuando salía y lo único que con emoción logré articular fué “ADIÓS Y HASTA NUNCAAAA!!!”

Así que página cerrada, nuevo comienzo, nuevas cosas, nuevas personas, nuevas lecciones y espero que mejores, muchas y nuevas aventuras.

aquí estoy

Mi mente está parcialmente en blanco. Han pasado 6 días y en ellos han sucedido tantas cosas que se me vació la cabeza.

Pero se siente bien, tener algo de paz. Mi primera sensación el miércoles pasado cuando dejé lo que por 6 meses y unos días fué mi trabajo, fué de libertad, total y absoluta. Cuando salí de la estación del transmilenio miré al cielo y di las gracias por ser libre, llegué a mi casa con una sonrisa de oreja a oreja y el corazón gordito de por fin sentir que todo eso se había acabado y nunca tenía que regresar a ese lugar -excepto por mi cheque-. La justicia humana y divina funcionó como debe funcionar según el manual y me liquidaron como la ley lo estipula para acabar de hacer todo como debía ser… y yo estaba satisfecha de haberlo logrado e irme de allí.

Se puede decir que salí ganando, como si me hubiera sacado la lotería, simplemente porque pasar de considerar la idea de renunciar a que me saquen con lo que legalmente me corresponde y con la justificación de cerrar el departamento, fué muy bueno para mí y por donde se lo mire a pesar de quedarme sin trabajo, soy yo quien salió ganando.

Cambiar la rutina a la fuerza no es fácil. Y he tratado estos días de mantenerme con una actitud mental positiva y sobre todo estar tranquila. Quiero dejar que el cambio fluya y se de, y vivir con calma cada cosa que venga, cada momento. Soy una persona que vive adelante y teóricamente se que se debe vivir el ahora intensamente, pero eso me cuesta mucho trabajo, así que estoy tomando ésto como el ejercicio para lograrlo.  Cuando el año pasado me dijeron después de la entrevista que el trabajo era mío, pasaron cerca de 3 semanas para que me llamaran a confirmarme cuándo debería empezar. Esas semanas la pasé muy mal, porque creía que se habían arrepentido y me iban a llamar a decirme “mira ya no, lo estuvimos pensando mucho y ya no te vamos a contratar”. Finalmente nadie se había arrepentido de nada y empecé, pero una vez lo hice, sentí que debía haber disfrutado esas semanas haciendo cosas por mí, para mí, y simplemente disfrutar del momento. Pues ahora sé mejor y porque sé decido que estoy aquí y ahora, y voy a disfrutar cada amanecer, dormidita larga, la tarde para con una cobijita en las piernas y un rico té caliente, sentarme a leer en el sofá y todo lo demás, mientras todo lo demás fluye hacia donde debe fluir.

Así que aquí estoy, tomándomela suave, disfrutando de las vacaciones, viendo tv, alejandome un poco del computador que era lo único que podía hacer allá hasta el punto de querer tirarlo por la ventana, y haciendo como siempre miles de cosas que hay pendientes en la casa, vueltas y temas que llevan meses sin atenderse que ya reposan en una lista de qué hay que hacer, bastante larga por cierto.

Trataré de seguir con mi Post a Day, pero no prometo nada, adaptarse a otra rutina toma tiempo y sin situaciones malucas puede que haya días en lo que no tenga nada que decir, porque todo está bien… pero aquí estoy y no me voy a ningún lugar…

rollercoaster (of work)

Como decían mis adorados amigos los RHCP, rollercoaster of love, bueno, aquí es of work por estos días.

Ha sido una verdadera montaña rusa la última semana. De estar muy tranquila a estar furiosa, frustrada, llevada, profundamente triste, estresada al punto de no poder casi moverme bien el sábado llena de nudos en la espalda a estar al borde de un colapso de nervios por haber tenido que hoy confrontar la situación de “negociar” lo que no se debería negociar en un principio bajo el peor escenario posible que temía en mis sueños y efectivamente se dió.

Siento como si hubiera vivido un año en una semana porque han pasado tantas cosas y a las malas he tenido que aprender tantas otras, y hacer tantos análisis de personas, situaciones, asuntos legales y demás, que estoy agotada emocionalmente. Cualquier cosa me hace llorar, la voz de mis amigas, el sol, estar muy cansada y la voz seria de mis papás.

No puedo dar muchos detalles de lo que está todavía pasando porque precisamente no se ha resuelto del todo y hasta que no tenga una notificación escrita de todo, no voy a cantar victoria.

Eso es, sé que muchos están pendientes y se los agradezco de verdad… de corazón. Su preocupación y apoyo es valiosísimo en éstos momentos. Y sigo esperando que todo se resuelva como según la justicia legal y divina debe proporcionar: a mi favor.

el estado mental

Es divertido porque sentada desde éste lado de la película, me siento como un periodista presentando avances de la situación porque sé que muchas de las personas que me quieren y se preocupan por mí, acuden a este rinconcito donde pongo mi cabeza y sacudo mis pensamientos para ver cómo estoy.

A todos los que me han llamado a mi celu, me han escrito aquí, por FB, mails y demás, les agradezco en el alma su cariño y preocupación, sus palabras de aliento y hasta ofertas de “lo que sea”. Gracias a muchos por ofrecerme sus vidas, sus espacios y sus trabajos para acogerme en éste momento y hasta los que en la distancia me acompañaron con un trago que me tomé el martes cuando llegué a mi casa. Con el paso de los años creo que la vida hace un filtro natural de esa familia que uno escoge que son los amigos, y me sorprende maravillosamente en éste momento de mi vida encontrarme con muchas nuevas personas y otras de toda la vida, maravillosas y que sé que están ahí así estén como algunos, lejos.

El estado mental es fundamental.

Y hoy he tenido que luchar mucho para conseguir uno positivo y efervescente como lo tenía ayer.  Ayer una tarea doméstica que tenía pendiente revisar me dejó preocupada así que hoy amanecí un poco más apachurrada que ayer y con amenaza de migraña. Tuve sueños revueltos anoche como de viejos jefes y viejos trabajos, lo cual me dice que me inconsciente está buscando en algún lugar del pasado una solución a la situación actual, lo cual no me agrada, porque quiero seguir adelante. Quiero nuevas aventuras y nuevos retos, mirar adelante y no mirar atrás. Y claro, está el asunto de perder-un-salario-de-ingreso-familiar, que es complicado.

Esta es la situación actual, estoy apachurrada hoy, supongo que es inevitable porque estoy perdiendo digamos que “un qué hacer”, así no estuviera haciendo nada y estoy perdiendo un sueldo. No más -y viéndolo así no es mucho- hmmm. Ocuparme no es problema, y conseguir plata, bueno, supongo que tampoco debe serlo.

Sólo estoy segura de una cosa. No quiero que mi vida y la de todos a mi alrededor se convierta en un drama. Me he permitido ir allí en el pasado y si algo he aprendido es eso, y definitivamente no lo quiero, ya se mejor que eso, y no voy a dejar siquiera que ahogarme en el dolor se acerque a mí. Quiero aprender de las personas que -aparentemente- están siempre relajadas, sin afanes y sin estrés por arreglar todo YA. Quiero en una decisión consciente, tomarme las cosas con calma, planear, pensar en el futuro, este es el momento de definir mi futuro y el de mi familia y yo lo sé, pero la realidad del momento es una aplanadora que quiero detener con buenos pensamientos, flores y corazones, así que no es fácil.

Quiero pensar positivamente, en el futuro, en planes, en oportunidades, en gente bonita que me acompaña, y dejar ésto atrás sin sentirme triste porque no hay motivo para hacerlo, es sólo una coyuntura que tenía que pasar. Quiero ver el “big picture”, sé que hay razones poderosas para que ésto se diera como y en el momento que se dió, y sé con mi corazón que son el punto de partida para un camino mejor, pero si, inevitablemente estoy un poquito triste porque así soy yo… terca!.

 

 

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