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respuesta encontrada en el día del aniversario!

En mi búsqueda permamente de inspiración para salir del atolladero en que como un circulo vicioso me encuentro una y otra vez, leo con alguna regularidad lo que las personas “de éxito” tienen para decir acerca de sus casos particulares. Y siempre me sorprende que hay dos versiones, casi como dos “bandos” en cuanto a la fórmula del éxito, según éstas personas.

El primer bando, el cual instintivamente y según la formación clásica -a la cual pertenezco-, cita que su fórmula del éxito está en poner todo el empeño requerido para ir tras lo que se quiere.

Y por otro lado, en el bando opuesto, se encuentra uno frecuentemente con algunos osados que sin vergüenza afirman que todo en la vida les ha llegado y que simplemente se han sentado y todo su éxito así como así, ha caído de repente en sus regazos. (Ésto lo afirmaba Andrés Parra, actor colombiano que actualmente interpreta al capo Pablo Escobar en una serie de televisión, en una entrevista que daba a un periódico nacional, que pueden leer aquí, y en la cual afirma: “Yo dejo que la vida me vaya poniendo las cosas en el camino; no me gusta planear mucho”)

Ésto me parecía soprendente… Algo así como WOW!, qué tan suertudo puede ser alguien a quien todo le llega. Pero después de varias semanas de pensarlo, me parece que honestamente es puro bluff, NO hay tal.

Después de leer éste artículo pongo un tweet: “Al fín cómo es que es: Hay que ir por lo que uno quiere ó hay que esperar a que las cosas lleguen? Pónganse de acuerdo!!” Y varias personas me responden cosas como que siga al corazón ó a los instintos. Pero tampoco hay tal.

A raíz de usa serie de eventos y conversaciones el día de ayer, puedo afirmar con total certeza que ya tengo mi respuesta, ambigüedad eliminada.

Ayer celebramos con mi marido 8 años de matrimonio, felices aunque no necesariamente fáciles, y de repente sobre la comida nos encontramos hablando del futuro, y haciendo planes. Es algo ridículamente sencillo y básico, pero en 8 años, nunca lo habíamos hecho de esa manera, y allí me llegó la respuesta.

Gracias a ésa conversación hoy ha sido un día diferente, amanecer con un plan es como haber tomado el elixir de la vida, y me ha proporcionado felicidad, emoción y esperanza como hace mucho no sentía. No ha pasado nada todavía y el plan sigue siendo un plan, nada trascendental ha sucedido, pero tan sencillo como tener una dirección de destino, cambia por completo el panorama.

Para muchos ésto puede ser algo cotidiano y obvio, pero debo confesar que para mí, el sólo sentimiento que me ha producido tener ésta claridad, ha sido revelador. Y encontré mi respuesta en que definitivamente, HAY QUE IR POR LO QUE UNO QUIERE. Hay que hacer un plan, hay que tener una carta de navegación, que puede cambiar sobre la marcha o nos puede llevar a un lugar diferente al que inicialmente habíamos marcado, pero nos habrá llevado a algún lugar y el viaje en sí habrá sido mejor que quedarse sentado esperando a que algo suceda. Ese plan básico nos ha proporcionado en segundo una imágen del futuro que podemos vivir y me ha permitido salir del círculo vicioso del presente en el que todo el tiempo se piensa por qué? El plan el completamente liberador y esperanzador y a la vez que abre la puerta al camino, es la  meta en sí de la carrera.

Hay respuestas que están ahí y han estado ahí por largo tiempo, pero tenemos que encontrarlas nosotros escarbando en la vida para hacerlas parte nuestras y que vivan y se hagan parte del corazón.

 

Imágenes de mi tablero de Pinterest

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lecciones

No es fácil desnudar las tristezas frente a cualquier conocido ó extraño como lo hice en el post pasado. No todo el mundo es capaz de contar y ser honesto frente a las cosas feas de su vida, porque es mejor supongo que todo se vea bien a ojos de los demás, así que me voy a dar crédito por eso, por tener el valor de haberlo hecho. Esta soy yo, y no me interesa andar con rodeos y representando un papel de la vida y el mundo perfecto que no sirve de nada.

Si bien en muchos aspectos me han pasado cosas malucas, también he sido muy bendecida en muchos aspectos que otros depronto otros quisieran tener, porque tal vez no se puede tener todo perfecto, al mismo tiempo y lo que tienen unos, otros lo desean, todo el tiempo.

No es fácil sumergirse en esos dolores y no salir de nuevo algo aporriado, tal vez por eso el post terminó triste, como terminé yo al sacarme todo eso, pero claro que hay lecciones aprendidas muy importantes y para toda la vida.

Y mirando atrás con el cuento de las notas desde el jardín infantil, veo claramente que YO solita, sin que nadie me lo exigiera, me preparé para el triunfo rotundo, y haber perdido y tener un balance actual con el que no estoy conforme, me pega duro, muy duro. Y todo ésto tiene una simple explicación y es que yo TODO ME LO TOMO MUY EN SERIO. No hay cabida en mi vida para cosas y compromisos a medias.

Así que la primera lección que concluí de hecho hace poco, y lo puse en mi twitter es: “DON’T TRY SO HARD AND DON’T TAKE IT SO SERIOUS…”

Algo así como:

“NO HACERLE TANTA FUERZA Y NO TOMARSELO TODO TAN EN SERIO”

 Cómo me cuesta, pero por lo menos ya tengo una meta.

Y ustedes???

observaciones y… pistas?

En un restaurante un día entre semana, a la hora del almuerzo, observaba la interacción y toda la actividad que involucraba la reunión de varios grupos de compañeros de oficina, celebrando el día del amor y la amistad.

Y lo que para cualquier observador desprevenido podría ser una escena normal, probó ser para mí algo completamente extraño. Era como si estuviera viendo a los personajes del cuento de Alicia en el país de las maravillas, sentados tendiendo una hora libre para almorzar con sus vestidos y sus personalidades.

Es difícil describirlo, pero me sentía MUY rara…como siendo parte de una escena, escuchando sus risas y demás, pero a la vez como si estuviera viendo todo eso a través de un televisor antiguo y si sonido… una experiencia realmente bizarra porque siendo una situación corriente, yo me sentía espectadora de una escena.

Y de repente me di cuenta que una situación así era algo tan ajeno a mi!, eso era!!. Era una situación normal, corriente y común, pero de la cual sé con una certeza pesada y alojada en mi barriga, que nunca será parte de mi vida y de mis interacciones sociales.

Fué algo realmente rarísimo!

Así que pienso: No serán todas éstas señales? Sentirme tan distante de algo tan corriente?. Ver un mundo común para toda la humanidad como mirando a través de una rendija de una puerta y poder decir por lo que se ve: “Éste no es mi mundo!, puerta equivocada”

Hay días que digo: Tengo que ir a buscar un trabajo de esos “tradicionales”, quiero hacer algo bueno, prestar un servicio, aprender y todo lo demás, y entonces éstas imágenes que observé y los sentimientos asociados a ellas vienen a mi y pienso: “No!, tu no eres parte de ése mundo, tu lugar en la vida no es en una oficina, es en otro lugar”. Es como que la mitad de mí me dice :”Hay que buscar un trabajo” y la otra mitad me contesta: “Aguántate, que esas ganas de buscar, encontrar y hacer algo, te van a llevar al lugar donde DEBES estar”.

“la rara del paseo”

ESA SOY YO.

Considerar ésta simple frase es de vital importancia para que puedan comprender -sin juzgar- los pensamientos que estoy a punto de compartirles acerca de cosas fundamentales de la vida. Y digo sin juzgar porque no hacerlo se ha convertido en mi bandera para vivir de una manera más liberada, y espero que puedan seguir el consejo de dejar que la información les llegue sin hacer ningún tipo de juicio al respecto. Así que les pido que lean, “sin hacer ningún juicio al respecto” y sobre todo sin llenarme de comentarios en los que prentendan hacerme cambiar de opinión, o decirme cuán absurdo es mi punto porque sencillamente no sólo pienso así, SOY esa persona.

 

Asunto fundamental #1:

Veo con horror cómo personas que quiero, tienen días malos. Todos los tenemos. Y teniendo además que cargar con un síndrome hormonal -al ser mujer-, entiendo particularmente a mis amigas que hay días que se quieren cerrar la tapa del inodoro en la cara como Jim Carrey en “Liar Liar”. Yo he tenido mi buena cuota de malos días en la vida, pero he aprendido a que cada vez sean menos y a ver cuando se avecinan para ponerme en modo planeador para no dejar que me atropellen y hacerme la idiota, no tomármelos muy en serio, verlos desde arriba y de alguna manera embolatarlos.

La mayoría de los problemas que tienen las personas a mi alrededor y por supuesto, yo, surgen cuando uno se mira en el espejo de la vida, y no le gusta lo que ve. Durante mucho tiempo sentí que mi vida era un fracaso, que las cosas que me habían pasado en todos los ámbitos, habían convertido mi vida en algo completamente miserable e irreparable desde todo punto de vista, así que hasta cierto punto no me tocaba más que esperar que la suerte me cambiara o que más o menos ocurriera un milagro. Cuando estás sin plata, sin trabajo, sin amigos, mal con el marido, con problemas dentro de la familia ó con un miembro de la misma y con la malparidez cósmica asentada por un tiempo indefinido, sencillamente sientes que la vida te quedó debiendo y no hay nada que hacer.

No es así.

Un día hace poco menos de un mes me atropelló un pensamiento en respuesta de cosas que venía sintiendo durante mucho tiempo acerca de mi vida. Y se los voy a transcribir tal y como lo escribí cuando lo repetí en mi cabeza después de darme cuenta que algo importante contenía este mensaje:

“El problema no es mi vida. El problema es en lo que YO convertí mi vida  con el transcurrir de ella, con todo lo que en ella me ha sucedido y con lo que me ha dado… Pása por encima de todo y déja de compadecerte!!!”

Estas cosas me llegan…. así como si alguien estuviera en otra dimensión escuchando mis conversaciones mentales y de desesperación me hubiera mandado éste mensaje para que yo por fín me callara y dejara la quejadera. Y lo logró.

Desde que ésto me llegó, hay días complicados, hay días hartos, hay días en lo que estoy como pasmada, pero ninguno es malo, porque comprendí como si me hubieran dado una cachetada con mi mismas palabras, que la vida es como una canción que YO compongo, y si la quiero horrible, no es culpa de los instrumentos, es culpa mía por usar esos instrumentos. Lo de déja de “compadecerte” fué terrible. Me sentí una mala persona. Yo sabía que me estaba compadeciendo de todo lo malo y lo que había salido horrible, y ahí estaba relamiendome mi propia miseria sintiendo lástima por mi vida. No hay peor sentimiento que la lástima, y no iba a seguir viviendo ahí. PUNTO.

Así que mi mensaje sobre éste tema fundamental #1 es: Qué han hecho de su vida con lo que les ha pasado en ella? Cuántos malos ó pésimos días tienen porque han hecho un mal uso de las cosas que pasaron y que ya pasaron?

 

Asunto fundamental #2

Soy una persona que no sólo cree sino que siente que el trabajo, como está socialmente aceptado desde hace muchos años, es la forma moderna de esclavitud.

Respiren.

Si eso pienso, eso siento y eso veo. Y no tiene nada que ver conque haya personas completamente felices montadas en su película del super exitoso mundo corporativo, porque esa es su película y están realizadas, pero es una forma moderna de esclavitud. Es tan sencillo como firmar un papel en el cual entregas tu tiempo -osea tu vida-, tus oportunidades y tu cuerpo físico por un dinero con el cual “puedes vivir” – y sorpresivamente a muy pocos les alcanza lo que ganan-.

Además debes sumisión, y respeto y aún cuando seas un empleado de “confianza”, tu vida deja de depender de ti, para tener que irle a pedir permiso a tu patrón para hacer todo, sea básico y necesario ó no…. pierdes el control de tu vida.

Trabajar es importante, nos da la primer cosa que todos los seres humanos necesitamos para sentirnos bien, y es ser parte de algo, pero hay formas de trabajar sin ser esclavo, sin pasar el 80% del tiempo de tu día productivo produciendo para alguien más buscando un recurso para vivir mientras los demás componentes de tu vida están en pausa.

Por ejemplo: Todos nos esforzamos para tener un lugar dónde vivir bueno, bonito, y cómodo al menos. Cuánto pagamos por eso, por un hogar, sea en un préstamo de vivienda ó en un arriendo por mes… porque queremos nuestro hogar, el mejor de todos, que nos haga felices. Ahora, cuánto tiempo de la semana pasas haciendo uso de tu hogar?, sin contar las horas que duermes… y qué porcentaje de tu salario empleas en pagar por ese hogar en el que nunca estás porque estás trabajando?

A mi me parece que todo este esquema, realmente no tiene sentido.

A qué se juega? Todos montados en la película del trabajo que nos da estatus de “exito en la vida”, -si trabajas y tienes un buen puesto y ganas bien, eres exitoso, si no, pues eres un fracasado ó un desubicado-, para que la vida se reduzca a entregarsela a otro para hacerse rico usándonos como peones, pagandonos un sueldo que siempre nos va a mantener como esclavos del trabajo?

Sin embargo, yo considero el otro lado de la moneda y como otro pensamiento revelador me llegó éste el otro día:

“Será que mi fobia al trabajo y el sentimiento de esclavitud asociado a él, es producto de la frustración de no haber tenido experiencias positivas con él?. Y si tuviera una experiencia positiva en donde pudiese desarrollarme, crecer y sentirme realizada, pensaría lo mismo del trabajo?”…. No lo sé y no tengo cómo saberlo a menos que ingresara al mundo corporativo con sus jefes tiranos, sus horarios y su esclavitud…

 

Comparto estos pensamientos de bicho raro porque algo similar les puede estar pasando y no saben de dónde viene, pero sobre todo porque una persona que me está enseñando muchas cosas me sugirió que compartiera todo ésto porque muchas veces la gente necesita que alguien le diga cosas que no son capaces de ver en sí mismos ó porque quieren buscar identificarse con una situación que no está muy bien y no saben por qué.

 

Cuéntenme que opinan… el mundo corporativo es lo máximo?, ven una vida fuera de él?… Han convertido sus vidas en una carga insoportable por lo que han vivido?

 

crisis paternas

Los papás de nosotros -los que nacimos como entre mediados de los 70’s y principios de los 80’s-, que “son mayores“, pero no ancianos, y tienen todos sus sentidos bien puestos todavía, se preocupan por personas como yo, y sé que por al menos un par de amigos míos en una situación similar.

Por favor!, son nuestros papás, y seguramente preocuparse -porque no quieren más que lo mejor para nosotros- es parte de las funciones que firmaron en el contrato de ser nuestros papás.

Los míos, sufren mucho con una hija que decidió estudiar Diseño Industrial: “bonita carrera“, dirían ellos, pero realmente mi mamá soñaba con que yo fuera Economista… Lo siento ma, los números nunca han sido lo mío, creo que no hubiera aguantado un semestre completo, me hubieras visto MUY frustrada y llorando mucho mientras pagabas profesores adicionales para tratar de enseñarme lo que nunca mi cabeza iba a procesar…!

Hoy en día ellos miden los resultados de las decisiones que yo tomé -tan arriesgadas para la vida- de estudiar esa carrera “sin futuro”… y yo no puedo más que sonreir de adentro para afuera porque aunque tengo CLARÍSIMO el camino desgraciado que me ha tocado como diseñadora -porque si, soy yo la que lo ha recorrido-, ahora SÉ con absoluta certeza que tanta desgracia tiene un propósito más elevado. No puede ser una coincidencia que una sola persona tan menudita como yo, haya tenido que soportar tantas caidas para volverme a levantar en la búsqueda de esta profesión. Y hoy, realmente me alegra haber tenido que vivir tantos malos ratos, tristezas y dolores de cabeza sin contar con las humillaciones, porque tengo clarísimo lo que NO voy a hacer cuando sea yo la que esté del otro lado.

La preocupación de mis papás ahora tiene eco. En mi época yo fuí la única “loca”, que le dió por estudiar esa carrera, pero hoy en día, tantos como un puñado de hijos de los amigos de mis papás han estudiado la carrera esa, y dice mi mamá: “Cómo te parece, que están sin trabajo, no han podido conseguir nada!” . Todos los papás de su generación están ahora en el plan de hacer chocolates para vender ó hacer tarjetas de presentación y regalos de scrapbooking  con sus hijos a ver que pasa mientras consiguen trabajo si es que algún día lo consiguen. Pero lo mejor del cuento fue el sentimiento interno -paterno- que me compartió mi papá la semana pasada refiriéndose a lo que había hablado con un amigo de él -sufridor también de un hijo profesional del diseño industrial-. Según éste señor Pepe Perez: “uno se mata en la vida estudiando carrera, haciendo especializaciones, magísteres, Phd’s, para que el hijo de uno salga con el cuento de que quiere estudiar “DISEÑO INDUSTRIAL!!“”. Debo reconocer que me ofendió hasta los huesos, y le dije a mi papá “Gracias por lo que me corresponde” tal vez un poco sonrojada… pero ahora a pesar que me molesta, la verdad, me da risa.

Qué tal que ese señor en su época cuando quiso entrar a la universidad, el papá -que juzgando por los años hace de los cuales estamos hablando, no creo que fuese profesional- le hubiera dicho: “no faltaba más, yo matándome siendo telegrafista para traer comida a esta casa, y a usted le da por la genial idea de “PONERSE A ESTUDIAR!”, más bien busque trabajo carajo, eso de estudiar es de intelectuales hippies!” Creo que sería la comparación generacional adecuada -espero- porque me molesta la visión, la comparación y la vara, todos somos diferentes y en casa de abogados, depronto hay algún artista.

La profesión que se elige no es sólo el medio por el cual se va a conseguir el recurso para vivir, es lo que somos, y la expresión de nuestros intereses y habilidades internos. O no han visto cómo cuando le piden a una persona que se presente ó se describa, en vez de decir: “soy mujer, mamá, esposa, alma inquieta, feliz cocinera etc..“, dicen: “soy ingeniera civil graduada blah, con experiencia blah, trabajo en blah…” y no sabemos nada más, sólo lo que su profesión dicta que es. Y más allá de eso, no sólo somos los diseñadores los que tenemos problemas laborales, cuántos ingenieros, abogados y demás están por ahí midiendo calles sin trabajo?

El mío si ha sido un viaje de locos, por cierto doloroso muchas veces, e inmensamente frustrante, pero de las dificultades no salimos sin habernos fortalecido y habiendo crecido y aprendido, y hoy quiero creer que todo eso que me ha pasado que creo que he contado por partes aquí en posts anteriores, -y espero compilar en un post de mi historia laboral-, no haya sido en vano, porque debía pasar por eso, porque debía aprender lo que si y lo que no porque más adelante lo necesitaría.

A mis pobres padres sólo les puedo decir que perdonen las angustias después de haber pagado una carrera “carísima”, y les pido que tengan FE en que la mala hora de su hija víctima de la mala carrera, está por llegar a su fin, todo ésto que ha pasado, los ires y venires y la falta de “trabajo” no son más que la “especialización de la vida

111

Aquí estoy. Aquí he estado, un poco como una voz en off. Ha sido un año de muchas reflexiones desde que hace hoy, exactamente un año, estaba en mi primer día de trabajo allá donde estuve hasta febrero… allá donde me salieron con un chorro de babas… allá donde tal vez nunca me convino estar.

Yo suelo guardar fechas de todo y hoy estoy de aniversario, reflexionando y tratando de encontrarme con mi bienestar interior y con lo que realmente quiero de ahora en adelante. Se sumí en un profunda soledad para poder escuchar mi corazón y mis anhelos durante mucho tiempo. Quise estar sola, ajena y en silencio. Tratando de mantener la compostura y la cordura física y mental día a día… algo así como sosteniéndome en equilibrio por pura convicción, sólo por retar mi mente a que si es posible. Pero ese silencio y esa soledad se fue tan largo y tan profunda que me quedé allá y me tocó pedir auxilio para que me lanzaran un salvavidas y ahora estoy saliendo y curando unas cuantas heridas que me hice a mi misma mientras me hundía por allá!.

Son tiempos de cambio para toda la humanidad, y no me voy a poner trascendental con ésto, es simplemente un hecho tal vez cósmico. Algunos creen o repiten como loras lo que dicen por ahí que el mundo se va a acabar en el 2012… bahh, cuando el mundo se vaya a acabar tengo clarísimo que nos va a coger desprevenidos, como en la ducha, ó haciéndonos la cera ó con el espaguetti colgando en el labio… sin anuncio previo. Pero si creo que el año que viene es como un nuevo comienzo, el inicio de una nueva vida para todos, y para que eso se dé muchas cosas en nuestras acciones y nuestra conciencia tienen que cambiar.

Y yo no estoy exenta. Cambios en forma de la búsqueda del sentido y el propósito de la vida están llegando y son evidentes en mí. Evidentes como que aunque no sé exactamente qué quisiera hacer y poder definir con detalle el sueño de la vida deseada -todavía-, sí ya se que hay un montón de cosas que NO quiero hacer:

1. No quiero buscar trabajo: Es deprimente, agobiante, baja la moral, la autoestima, y las ofertas son unas verdaderas verguenzas.

2. No quiero ser empleada de NADIE!: En mi fuero interno siempre he sentido que emplearse es la versión moderna de venderse como esclavo. Es sencillo, entregas tu vida, tu tiempo a cambio de plata -que nunca es suficiente- para vivir como esclavo.

3. No quiero trabajar sola. Si han leído atrás he tenido una vida solitaria y aunque soy buena en ello, no quiero hacerlo sola, no me siento capaz, necesito de alguien en quién apoyarme para lanzarme al agua.

 

Sobre esas tres premisas, voy respirando despacito buscando el árbol bajo el cual sentarme a contemplar y a trabajar por el futuro.

111 es la puerta a lograr las intenciones, la búsqueda de los deseos interiores y del corazón y la búsqueda del propósito de la vida. Hay un poder superior orquestando un cambio de orden y somos lo suficientemente afortundados de ser parte de algo así que ocurre cada 800 años, así que somos responsables de  hacer algo bueno con ello, supongo.

111 suman para todos los seres humanos, los dos últimos dígitos del año en que nacimos, con la edad que cumplimos en el 2011. Yo nací en el 78, y este año cumplo 33, eso suma 111.

Así que voy al encuentro del propósito y el futuro… feliz, derivando en alerta!

chao y hasta nunca!

Yo soy una persona que se despide… de todo, de todos, de las cosas y de los momentos. Así soy y es algo de mí que me gusta.

No sé si realmemente habrá sucedido como lo mostraron, pero la semana pasada viendo la película Maria Antonieta con Kristen Dunst como la reina de francia, en la ultima escena de la película ella, huyendo de los rebeldes cuando es sacada de Versalles mira afuera de su carruaje los jardines con una medio sonrisa en su rostro, el rey le pregunta que si está mirando sus árboles, y ella le contesta que “está diciendo adiós”.

Me relaciono profundamente con ésto porque yo soy totalmente así y las personas que me conocen pueden dar fé que me despido sin ponerle mayor tiza al asunto. En el colegio, en el último año, los últimos días y tal vez el último día que sabía estaría rodeada de todas esas personas que me acompañaron durante 6 años, me despedí de algunas de mis compañeras porque SABÍA que no las volvería a ver nunca… Mi buena amiga B, me abrió lo ojos como platos cuando me despedí de una niña llamada Juanita diciéndole algo como: “fué un placer conocerte y adiós porque sé que no vamos a volver a vernos nunca más”…. Yo sabía que era cierto -y hasta la fecha muchos, muchos años después no la he vuelto a ver- Y me parece chévere haberlo hecho porque tuve la oportunidad de decirle algo desde el corazón, con sinceridad y despedirme…lo cual es importante para mi. En la universidad la historia por supuesto se repitió con algunas personas que eran importantes, que habían significado algo para mí y que sabía no me las iba a topar en un futuro cercano.

De los lugares también me despido… tengo la absoluta certeza que todos y cada uno de los países que he visitado, el último día miro alrededor como Maria Antonieta miraba sus jardines despidiéndome de las ciudades y dando las gracias de haber podido estar allí. ..Las veces que he estado en el Magic Kingdom recuerdo antes de salir después de media noche siempre he mirado atrás al castillo, despedirme y pedir volver pronto… Es algo simbólico muy importante para mí decir adiós sobre todo de lugares tan especiales como ese.

Y bueno lugares, momentos y personas no tan trascendentales también pasan por mi lista de despedidas y hoy me despedí del cual hasta hace algo más de una semana fué mi trabajo. Hoy regresé por allá al sur en plan paseo, mirando la ciudad que recorrí durante 6 meses día tras día y por la cual sé, no transitaré en mucho tiempo. Estuve recogiendo mi sufrida liquidación y diciendo adiós. Y tanto en la camino de ida como en el de regreso hice una pequeña evaluación de lo que fueron esos 6 meses y para hacer la historia corta es algo así como:

Lloré de la felicidad cuando me dieron el puesto… me llené de ilusión, me sentí valorada, útil y algo así como la reina del mundo -por favor visualicen en sus cabezas la escena de Titanic cuando Jack se para en la punta del barco y grita “I’m the king of the world!”.. algo así, al punto que era una persona de esas a las que les preguntan por su trabajo y contestan con sonrisa de oreja a oreja: “FELIZ!”. Eso fué desde que empecé hasta mediados de Octubre pasado.

Para Octubre – dos meses largos después de haber entrado- supe realmente lo que pasaba allá, y la señora X decidió echarme a la guerra… Allí se desdibujaron las cosas….De Octubre a Diciembre fué la resignación de saber que no podía hacer mucho, pero creer que las cosas podrían cambiar, así que decidí tratar de mantenerme lo más ocupada posible y cumplir con ir a ver que pasaba. Pero Enero y los últimos días en Febrero fueron el infierno. Donde yo ya no aguantaba más, donde estaba agotada física y mentalmente y todo era una tortura: levantarme, tener que ver a la gente de allá, y esperar y esperar a ver qué pasaba. La última semana fué buena en el sentido que yo ya sabía que las cosas se acababan, pero fué horrible por lo que ya conté aquí, de tener que pelear por lo que por ley me correspondía fué algo que me dolió y me estresó más allá de lo que en algunos momentos pude manejar emocionalmente.

Soy una persona que cree intensamente que las cosas llegan hasta donde deben y han de llegar para todo en la vida, y que llegan y sen van cuando deben llegar ó irse, no antes y no después. Y de nuevo mi conclusión final es que corrí con mucha suerte porque en medio de tanta película, salí ganando, aprendí mucho acerca de las personas tanto por las que me rodeaban en ese trabajo, como los que fueron espectadores de mi periplo.

Así que hoy me despedí, hice el viaje en mi carro, escuchando buena música, mirando el paisaje como turista, llegué al lugar, lo miré tratando de verlo como lo ví la primer vez que fuí a una entrevista, pero con los ojos de quien ya conoce y ve más allá de lo evidente. Recogí mi pago, y me despedí cuando salía y lo único que con emoción logré articular fué “ADIÓS Y HASTA NUNCAAAA!!!”

Así que página cerrada, nuevo comienzo, nuevas cosas, nuevas personas, nuevas lecciones y espero que mejores, muchas y nuevas aventuras.

aquí estoy

Mi mente está parcialmente en blanco. Han pasado 6 días y en ellos han sucedido tantas cosas que se me vació la cabeza.

Pero se siente bien, tener algo de paz. Mi primera sensación el miércoles pasado cuando dejé lo que por 6 meses y unos días fué mi trabajo, fué de libertad, total y absoluta. Cuando salí de la estación del transmilenio miré al cielo y di las gracias por ser libre, llegué a mi casa con una sonrisa de oreja a oreja y el corazón gordito de por fin sentir que todo eso se había acabado y nunca tenía que regresar a ese lugar -excepto por mi cheque-. La justicia humana y divina funcionó como debe funcionar según el manual y me liquidaron como la ley lo estipula para acabar de hacer todo como debía ser… y yo estaba satisfecha de haberlo logrado e irme de allí.

Se puede decir que salí ganando, como si me hubiera sacado la lotería, simplemente porque pasar de considerar la idea de renunciar a que me saquen con lo que legalmente me corresponde y con la justificación de cerrar el departamento, fué muy bueno para mí y por donde se lo mire a pesar de quedarme sin trabajo, soy yo quien salió ganando.

Cambiar la rutina a la fuerza no es fácil. Y he tratado estos días de mantenerme con una actitud mental positiva y sobre todo estar tranquila. Quiero dejar que el cambio fluya y se de, y vivir con calma cada cosa que venga, cada momento. Soy una persona que vive adelante y teóricamente se que se debe vivir el ahora intensamente, pero eso me cuesta mucho trabajo, así que estoy tomando ésto como el ejercicio para lograrlo.  Cuando el año pasado me dijeron después de la entrevista que el trabajo era mío, pasaron cerca de 3 semanas para que me llamaran a confirmarme cuándo debería empezar. Esas semanas la pasé muy mal, porque creía que se habían arrepentido y me iban a llamar a decirme “mira ya no, lo estuvimos pensando mucho y ya no te vamos a contratar”. Finalmente nadie se había arrepentido de nada y empecé, pero una vez lo hice, sentí que debía haber disfrutado esas semanas haciendo cosas por mí, para mí, y simplemente disfrutar del momento. Pues ahora sé mejor y porque sé decido que estoy aquí y ahora, y voy a disfrutar cada amanecer, dormidita larga, la tarde para con una cobijita en las piernas y un rico té caliente, sentarme a leer en el sofá y todo lo demás, mientras todo lo demás fluye hacia donde debe fluir.

Así que aquí estoy, tomándomela suave, disfrutando de las vacaciones, viendo tv, alejandome un poco del computador que era lo único que podía hacer allá hasta el punto de querer tirarlo por la ventana, y haciendo como siempre miles de cosas que hay pendientes en la casa, vueltas y temas que llevan meses sin atenderse que ya reposan en una lista de qué hay que hacer, bastante larga por cierto.

Trataré de seguir con mi Post a Day, pero no prometo nada, adaptarse a otra rutina toma tiempo y sin situaciones malucas puede que haya días en lo que no tenga nada que decir, porque todo está bien… pero aquí estoy y no me voy a ningún lugar…

rollercoaster (of work)

Como decían mis adorados amigos los RHCP, rollercoaster of love, bueno, aquí es of work por estos días.

Ha sido una verdadera montaña rusa la última semana. De estar muy tranquila a estar furiosa, frustrada, llevada, profundamente triste, estresada al punto de no poder casi moverme bien el sábado llena de nudos en la espalda a estar al borde de un colapso de nervios por haber tenido que hoy confrontar la situación de “negociar” lo que no se debería negociar en un principio bajo el peor escenario posible que temía en mis sueños y efectivamente se dió.

Siento como si hubiera vivido un año en una semana porque han pasado tantas cosas y a las malas he tenido que aprender tantas otras, y hacer tantos análisis de personas, situaciones, asuntos legales y demás, que estoy agotada emocionalmente. Cualquier cosa me hace llorar, la voz de mis amigas, el sol, estar muy cansada y la voz seria de mis papás.

No puedo dar muchos detalles de lo que está todavía pasando porque precisamente no se ha resuelto del todo y hasta que no tenga una notificación escrita de todo, no voy a cantar victoria.

Eso es, sé que muchos están pendientes y se los agradezco de verdad… de corazón. Su preocupación y apoyo es valiosísimo en éstos momentos. Y sigo esperando que todo se resuelva como según la justicia legal y divina debe proporcionar: a mi favor.

la última perla y un poco de análisis

Una mamá diría: “Los colombianos somos así” pero la verdad me parece terrible y me confirma lo malas personas, poco conscientes de los demás a nuestro alrededor que son -me voy a excluir en ésto-

Realmente en la “vida correcta”, donde sea que ésta se diera, yo realmente creo que merezco una disculpa por parte del personaje que vino el viernes a ofrecerme sacarme la piedra mientras transpiraba el veneno de éste lugar y al cual se acostumbró y es feliz tomando -como en las relaciones donde hay abuso- y luego me dice que “deje el mal genio”.

Claramente no he recibido ningún tipo de disculpa y sé que es idealista de mi parte esperarlo, de hecho en ésta semana lo único que he recibido han sido comentarios sosos de “qué cosa con el transmilenio no..?” pero la disculpa que creo merezco, fundamentada en que fué muy atrevido de su parte venir a decirme las cosas que me dijo por una lado, y por otro tratarme como me trató, culpándome de un tema nada que ver, y luego juzgándome y señalándome por estar de mal genio, fué todo un escenario sencillamente pasado de la raya y que en cualquier entorno sano, sería inevitable que al menos ésta persona se sintera mal por lo hecho y eventualmente pidiera disculpas.

Yo lo miro completamente seria porque ya no me nace ni esforzar una sonrisa y se me da muy mal lo de poner un papel y ser hipócrita -recuerden aquello de que a mí todo se me nota- Así que cada vez que me habla yo balbuceo cualquier cosa y en mi cabeza se ilumina: “Whatever!!!…..”

Pero hoy la remató. Se entra a mi oficina -cosa que cada vez me molesta más- se para al lado de mi escritorio mirandome como si estuviera en una cama muriendo de una enfermedad sin cura y me dice “Qué es lo que te pasa que cada vez te veo más mala de nota?”

(Respuesta: “QUÉ LE IMPORTA!”, qué parte de no quiero hablar con usted no entiende?)

Creo que me puse colorada por recibir de nuevo palabras llenas de atrevimiento, pero le dije en mi tono serio que todos toman por brava: “No me pasa nada…. No estoy brava ni nada..” -adelantandome a su siguiente pregunta en la que podría haberme dicho “entonces por qué estás brava”-

Pero teniendolo ahí en frente a este perdedor de marca mayor conforme con una situación peor que la mía durante más de tres TRES! años, me acordé de mi amiga Bea que supo resumir el asunto muy bien en que simplemente aquí hay muy MAL ambiente. Así que se la solté: “Lo que me pasa es que el mal ambiente de éste lugar es algo sencillamente inconcebible y decidí por mí que no me lo quiero tener que aguantar más”. El meneaba su cabeza como perrito de taxi como diciendo “si yo sé” -pero igual no hace nada por sí mismo (lo cual me ofende pero no es mi problema)-

Cómo me fastidia esta persona!, es el looser más grande que he conocido en mi vida, sin embargo siempre me da la impresión que tiene como un guion paralelo debajo de la manga bastante peligroso…

Supongo que tengo un buen porcentaje de culpa en todo ésto. Yo noté una serie de señales desde el principio las cuales analicé en éste post a manera de aplíquelo usted en el futuro, pero en el momento no supe interpretarlas y detectar las señales de peligro -ahora lo sé y espero me sirvan en el futuro-, y claramente si hubiese podido leerlas con algo de malicia en ese momento, hubiese por ejemplo participado en un proceso de selección al cual me llamaron sólo un mes después de haberme “comprometido” aquí.

Mi “fobia” laboral, no creo que sea otra cosa diferente a una suma de malas experiencias. Hablando con Bea ayer me dejó entrever que el mensaje que estaba dando acerca de que trabajar es malo, estaba generalizado, y por supuesto nunca lo pienso así. He tenido ..hmmmm.. UN trabajo en 9 años de carrera en el que he sido feliz, me he realizado, he aprendido he crecido, y no me hubiera ido de allí si no me hubieran hecho el “cajón”, para meter a una amigo. Así pues que ésta profundamente dolorosa experiencia de tantos años atrás pone su grano de arena en mi decepción general acerca de lo que ser empleado representa. Qué mas quisiera yo que un trabajo maravilloso, de sueño, lleno de retos, de aprendizajes, de logros, de buenos compañeros, en un lugar donde me sienta cómoda y así muchas características individuales ó combinadas que puede tener un buen -y no necesariamente increíble- trabajo.

Sumado a estas experiencias pasadas y presentes en las cuales al final sólo se tiene decepción, está el hecho de ser mal pagos los diseñadores.. no todos, pero en general, razón por la cual muchos terminan haciendo otras cosas diferentes porque simplemente dá mas plata. Y yo amo mi carrera, y la línea profesional de ella que tomé. Me apasiona el diseño de mobiliario, el diseño de interiores, las obras y sueño con manejar y ojalá tener una almacén tipo Ikea con muebles y accesorios diseñados por mí… porque si éste cuento no me gustara, sería maquilladora, o pintora, ó hubiera buscado hacerme a una tardía carrera como bailarina que son las otras cosas que me gustan y sé hacer.  Pero me he quedado en ésta dura línea a fuerza de obligarme porque sé que tengo que aprender, y que si no me quedo en el medio, nunca voy a llegar a acercarme siquiera a mi sueño.

Por esto entonces es que mi camino ha sido tan difícil, atropellado y decepcionante, pero en todos estos años después de cada tropiezo y aparatosa caída, he logrado recoger los pedazos de eso que quiero y del mapa de mi camino para seguir tratando de abrirme paso. Culpo de alguna manera a la suerte, la verdad es que no me ha acompañado en todos estos años. Muchos dicen que no tiene nada que ver con suerte, pero ahora creo que si. Me he equivocado en muchas cosas, y seguro tendré responsabilidad de los malos resultados laborales en mi vida, pero hay muchas personas que haciendo mucho menos, y de mucha menor “calidad”, por alguna razón en algún momento están en el lugar indicado, en el momento indicado y sus carreras despegan. Cuando la mía en varias oportunidad ha empezado a despegar siempre algo pasa que no viene de mi, Dios y los que me conocen saben que yo soy JUI.CIO.SA. y que hago las cosas bien y actúo de manera correcta, así que siento que la suerte no ha estado mucho de mi lado.

Ahora reevaluando y pensando qué voy a hacer, quiero creer que también hay un plan más profundo para que todo ésto no se diera.. que yo debo de alguna manera estar fuera de carril, para ver el camino que corre paralelo que es el que realmente debo tomar…y por eso estoy tomándome el asunto suave, pensando muy bien y considerando cosas que antes no hubiera hecho, tengo que poner en camino mi vida porque el tiempo pasa veloz y no regresa, y realmente hay cosas que quiero hacer, que me dan miedo sencillamente porque no sé como empezar, pero que siento son parte de ese camino paralelo que debo tomar.

el estado mental

Es divertido porque sentada desde éste lado de la película, me siento como un periodista presentando avances de la situación porque sé que muchas de las personas que me quieren y se preocupan por mí, acuden a este rinconcito donde pongo mi cabeza y sacudo mis pensamientos para ver cómo estoy.

A todos los que me han llamado a mi celu, me han escrito aquí, por FB, mails y demás, les agradezco en el alma su cariño y preocupación, sus palabras de aliento y hasta ofertas de “lo que sea”. Gracias a muchos por ofrecerme sus vidas, sus espacios y sus trabajos para acogerme en éste momento y hasta los que en la distancia me acompañaron con un trago que me tomé el martes cuando llegué a mi casa. Con el paso de los años creo que la vida hace un filtro natural de esa familia que uno escoge que son los amigos, y me sorprende maravillosamente en éste momento de mi vida encontrarme con muchas nuevas personas y otras de toda la vida, maravillosas y que sé que están ahí así estén como algunos, lejos.

El estado mental es fundamental.

Y hoy he tenido que luchar mucho para conseguir uno positivo y efervescente como lo tenía ayer.  Ayer una tarea doméstica que tenía pendiente revisar me dejó preocupada así que hoy amanecí un poco más apachurrada que ayer y con amenaza de migraña. Tuve sueños revueltos anoche como de viejos jefes y viejos trabajos, lo cual me dice que me inconsciente está buscando en algún lugar del pasado una solución a la situación actual, lo cual no me agrada, porque quiero seguir adelante. Quiero nuevas aventuras y nuevos retos, mirar adelante y no mirar atrás. Y claro, está el asunto de perder-un-salario-de-ingreso-familiar, que es complicado.

Esta es la situación actual, estoy apachurrada hoy, supongo que es inevitable porque estoy perdiendo digamos que “un qué hacer”, así no estuviera haciendo nada y estoy perdiendo un sueldo. No más -y viéndolo así no es mucho- hmmm. Ocuparme no es problema, y conseguir plata, bueno, supongo que tampoco debe serlo.

Sólo estoy segura de una cosa. No quiero que mi vida y la de todos a mi alrededor se convierta en un drama. Me he permitido ir allí en el pasado y si algo he aprendido es eso, y definitivamente no lo quiero, ya se mejor que eso, y no voy a dejar siquiera que ahogarme en el dolor se acerque a mí. Quiero aprender de las personas que -aparentemente- están siempre relajadas, sin afanes y sin estrés por arreglar todo YA. Quiero en una decisión consciente, tomarme las cosas con calma, planear, pensar en el futuro, este es el momento de definir mi futuro y el de mi familia y yo lo sé, pero la realidad del momento es una aplanadora que quiero detener con buenos pensamientos, flores y corazones, así que no es fácil.

Quiero pensar positivamente, en el futuro, en planes, en oportunidades, en gente bonita que me acompaña, y dejar ésto atrás sin sentirme triste porque no hay motivo para hacerlo, es sólo una coyuntura que tenía que pasar. Quiero ver el “big picture”, sé que hay razones poderosas para que ésto se diera como y en el momento que se dió, y sé con mi corazón que son el punto de partida para un camino mejor, pero si, inevitablemente estoy un poquito triste porque así soy yo… terca!.

 

 

liberada !

Si.

Hoy me levanté liberada.

De corazón pude dar las gracias porque todo el drama se acabó. También pude dar gracias al cielo por lo malo y lo bueno que viví y aprendí aquí. Sobre todo lo mucho que toda la experiencia me dejó y me ayudó a crecer. Puede que no haya aprendido mucho del tema que tenía en cuestión como trabajo, pero claramente crecí como persona UN MONTÓN! y sigo aprendiendo…. mientras se soluciona una negociación pendiente…

Soy una persona nueva, tengo paz en mi corazón. Pero mentiría si dijera que “estoy como si nada”, porque no es así. Si tengo un huequito adentro, sobre todo porque me da pesar no haber podido hacer mucho… para lo que me trajeron aquí era much chévere, y me hubiera gustado poder dejar algo, pero bueno. Por lo demás, me siento libre.

Ser empleada nunca ha sido mi meta, de hecho acepté éste trabajo porque era un reto y una oportunidad y quería  probarme a mi misma que estaba equivocada con mis sentimientos frente a ser un trabajador asalariado. Realmente lo odio, sobre todo por las malas experiencias que he tenido y la horrible sensación de perder mi vida entregándosela a alguien más mientras tengo que hacer maromas para hacer mis cosas. No puedo ni voy a generalizar porque eso estaría mal, hay gente que es feliz trabajando así y tienen trabajos maravillosos bien pagos y gratificantes, pero esa ha sido mi experiencia… tal vez no sea “employee material”.

Así que me voy a tomar las cosas con calma, con tiempo, sin afán, me voy a ocupar de mi, que me tengo abandonada hace 6 meses, y luego voy a decidir QUÉ QUIERO HACER, y de allí empezaré a caminar.

tratando de ser valiente

Me he preguntado mucho recientemente si soy una persona valiente.

La verdad no lo sé. Me refiero al valor de verdad, de hacer cosas que la gente normalmente no hace, que requieren desapego, y plena conciencia ó cierta locura para hacerlas.

Todos los días me llega veneno aquí, y a raíz de eso, mi vida ha cambiado, yo he cambiado, y ahora siento que me tengo que ir, que no tengo por qué aguantarme eso más.

Viene un personaje a decirme “Quieres que te de mucha rabia?”. Yo le contesto “No, que pena pero no quiero que me cuentes nada más, no quiero contaminarme más”. Sale y se va… y regresa reclamandome “no puedo creer que me dejes con ésta piedra encima”… Qué quiere?, pasarme el veneno a mi para dormir tranquilo mientras yo me retuerzo???.  Se va de nuevo, y al rato regresa… yo me adelanto y le digo “que pena contigo no prestarte atención pero no quiero ni saber, todo esto me afecta demasiado y no quiero saber nada más”. Y contesta: “si, tienes razón has cambiado mucho” ,”para bien ó para mal” -pregunto yo- “para mal, estás física y anímicamente mal… ENTONCES PARA QUE VIENE A TRAERME TODO ESO?????. Y saliendo de mi oficina me suelta la última bomba “Pues si, mejor no te cuento, aunque que rabia porque nos involucraba a los dos” WTF????, Que quiere picarme?, que yo salga corriendo porque como si es conmigo, le pida que me cuente?

Decidí cortar con los chismes y todo se convirtió con ésta persona en una rutina de pasar de mano en mano el vaso de veneno para tomarlo a sorbos.

Así que me pregunto “Qué me tiene aqui?”. -Un sueldo, la verdad, ya no hay nada más…-

Quiero ser valiente, quiero a pesar de las situaciones inesperadas que se den, tener el valor de decir, NO ME IMPORTA, HOY ME VOY!

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