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yo, perfecta

No me había olvidado de mi blog, de hecho lo pienso todos los días. Pero cuando tengo los pensamientos atribulados, he decidido abstenerme de escribir algo simplemente porque no quiero que lo que aquí quede para la posteridad sea un caldero de pensamientos enredados con sabor agridulce.

Pero aquí estoy, de noche en mi sala a oscuras, envuelta como una buena cobija para paliar el frío volviendo a teclear y creo que es porque simplemente en la noche es que funciono mejor y mi mente se aclara.

Hace días vengo pensando en mi. En esa mí del colegio: popular, “exitosa”, feliz, y llena de todas las cosas que amaba y era buena haciendo. En esa mi, de la universidad sin muchas pretenciones de popularidad pero con la absoluta certeza de una vida exitosa y trascendental.

Y qué coincidencia, ayer mi mamá me saca un folder con todas: léase TODAS, mis calificaciones desde mi primer curso del  jardín infantil, hasta el último año de colegio. “Los incunables” me dijo ella cuando los sacó. Pasé como una hora mirando cada nota, cada observación de mis profesores, y mirando mi vida de para atrás.

Era una buena estudiante, nunca fuí super sobresaliente académicamente porque había muchas mejores que yo, tal vez más inteligentes, pero yo siempre fuí juiciosa… y lo sigo siendo y eso se reflejaba en mis resultados. Mi único coco: las matemáticas, pero con todo y que me hacían sufrir, pasaba. Desde el jardín queriendo ser líder -“mandona desde chiquita”, dijo mi mamá- y si, esa soy yo ó era tal vez, creo que la vida me ha aplacado esa característica. En la primaria me iba bien. Estudié en un colegio de “enseñanza personalizada” -que es como un dinosaurio actualmente- en el que se aprendía con guías de estudio. No tengo muchos recuerdos de esas épocas porque mi memoria no almaceno esa información, pero recuerdo que fueron tiempos felices y me iba bien. Para cuando fuí a entrar a bachillerato, mi mamá en toda su sabiduría decidió que debía cambiar de colegio a uno mejor, con mejor inglés, y digamos que “mejor ranqueado” y fué así como siendo la única niña no proveniente de otro colegio de la “hermandad” y si, gracias a unas palancas importantes, me estrené en un colegio “play”. Mi mamá dice que allí no daban crédito a lo fácil que me había adaptado al cambio, y cuando terminé mi primer año allí, cerré el año con un promedio de 8.0/10.0, nada mal!.

El bachillerato cambió mi vida, me dió los amigos que duraron años, algunos, y otros hasta ahora y me enseñó una parte de mi vida que exprimí hasta el último día y que amé profundamente: bailar. Hoy en día le pregunto a mi mamá por qué no me puso en una carrera de bailarina y ella lo lamenta tanto como yo. Yo era plena en aquel momento.

Pero el bachillerato también me proporcionó la primer lección importante de mi vida.

Ahora veo que siempre fuí una persona que no admitía en su mente el fracaso, yo estaba en la cima del mundo porque ese era el lugar que me correspondía, era mí lugar, y nunca JAMÁS cruzó por mi cabeza que debía mirar para abajo para calcular la caída, en caso que cayera. Así que me llegó la lección #1.

Estaba creo que en Décimo de bachillerato cuando YO, siendo miembro del comité deportivo del colegio sugerí un concurso intercursos de porras (animadoras) para lanzar así el equipo de porristas del colegio. La idea fué un éxito inmediato y todo se puso en marcha. Hasta las más anti-porristas de mi curso participaron con entusiasmo, y con el aporte de todas montamos la coreografía. Yo sabía que el premio era nuestro: Yo era la mejor. Y ahora me da risa pensar el lo sobrada que me sentía. Llegó el día de la presentación, fuimos el penúltimo grupo en presentarse: -10B- y nos aplaudieron con ovación, obvio! yo era “la bailarina”!! Por último se presentó el otro grupo de mi mismo curso: -10A-. Ovación… Mi amiga L con su picardía y sabor había conquistado a los jurados -que eran externos-. Pero yo sabía que YO iba a ganar….

No fué así, el sabor y picardía de L, me robó el primer lugar y mi curso terminó en… no me acuerdo si segundo ó qué. Yo estaba completa y totalmente A-TUR-DI-DA!. No gane!?? Creo que lloré y todo!, y ahora haciendo memoria sé que estuve furiosa conmigo por muchos días porque no gané, no podía perdonarme. Mi mamá creo que me miraba ofuscada de verme tan afectada por semejante! bobada!, “además les fué bien!” … Tal vez fué el uniforme que hicimos, parecíamos cajeras de Mc Donald’s y lo odiabamos… Pero yo sentía que YO había fracasado rotundamente.

Así pues, seguí mi vida, me gradué, con dolor en el alma dejé atrás mis días de bailarina y porrista por la universidad y allí encontraría la segunda lección de vida, ésta MÁS, mucho MÁS dura.

En cuarto semestre en mi carrera de Diseño se hacía una “promoción de ciclo”, que era pasar de una formación básica de diseño a una de diseño y creación de proyectos como tal. Esa promoción se lograba mediante un examen de cerca de medio día de duración en el cual se formulaba un proyecto de diseño con todos sus componentes y un resultado en ese corto tiempo. El examen no lo pasé… Es tal vez el examen más difícil que he presentado en mi vida, porque no era de conocimientos, era un examen de conceptualización y de poner eso en un proyecto de diseño que nunca había hecho. Un buen profesor se apiadó de mi, porque sabía que yo era juiciosa y dedicada y durante dos fines de semana en su casa, me preparó para el repechaje del examen, el cual pasé finalmente con una nota de 5.0. Éxito total!

La real prueba llegó estrenandome en el primer semestre del ciclo de taller de diseño. Un tema difícil con enfoque social, niños, y mi crucificción: Un PÉSIMO director de proyecto. Cuando se es completamente intexperto, se requiere de una buen guía y ese señor en vez de ser mi bastón y mi fuente de propulsión, fué la fuga en el tanque que hizo que aterrizara contra el piso…     Yo tan juiciosa, dedicada, meticulosa, perfeccionista y creyendo en lo más profundo de mi mente que en mi vida no habría fracaso y sólo había espacio para el éxito arroyador y la cima del mundo, me encontré el día final de entrega, necesitando mínimo un 5.4 para pasar, y mi nota final fué 5.2.

Mi vida se acabó en ese momento.

Había perdido el semestre!!!… YO!!! Cómo era posible!!

Fué un golpe de tal magnitud para mí, que recuerdo estar arrodillada esperando la nota, escucharla, taparme la cara con las manos, ponerme a llorar desconsoladamente y lo último que me acuerdo fué a mi papá arrastrándome fuera de aquel salón completamente destruída mientras mi novio sacaba mis cosas.

Esto puede parecer ahora muy vanal. Pero yo realmente morí ese día, o por lo menos una parte grande de mí y de mi autoestima murió ese día de manera fulminante.

Estuve muchos días pasando la peor tusa de mi vida, una de la que nunca tal vez me repuse del todo. Pasaba los días en la cama, sin comer y sin querer hacer nada. Mi mamá me sacaba de la casa a la fuerza y recuerdo que me dolía la vida entera, el mundo había cambiado para mí por completo y de un día para otro, estuve rota durante mucho tiempo. Mi papás no decían nada, me apoyaron, y nunca me juzgaron ni me señalaron, yo era tan dura conmigo misma -así muy a mi estilo- que no era necesario que ellos me regañaran.

Obviamente pelié, patalié, solicité revisión de la nota, volví y me presenté con otro jurado… La nota fué definitiva, no pasé. El proyecto era bueno, pero mal ejecutado.. y yo maldije a mi profesor pero me culpé a mi por haber sido tan ingenua.

Ya para cuendo tuve que repetir, pregunté -también muy en mi estilo- cuál era el profesor más duro, el mejor, y me advirtieron que era el más cuchilla, pero que era excelente, así que repetí con ese y en mi segundo repechaje, pasé mi semestre repetido con una nota de 4.8, ahí como para que no quedaran dudas!.

Pasó la universidad con altos y bajos, buenos y malos y como en el colegio buena estudiante con buenos resultados gracias a mi empeño y dedicación, montada de nuevo en el vagón del éxito, la invencibilidad y la perfección.

Me gradué de la universidad con un excelente promedio, teniendo en cuenta que perdí un semestre, y sólo 3 meses después de haberme graduado ME LLAMARON de la empresa en la cual había hecho mi práctica profesional para que fuera a trabajar allí.

Era todo lo que yo había visualizado de mi vida… y era el trabajo que YO QUERÍA TENER, el trabajo perfecto… Yo era invencible!!!! Recuerdo siempre que pensaba en la universidad qué iba a hacer cuando me graduara, era trabajar en una empresa así, haciendo diseño de producto, y siendo una diseñadora en el equipo de diseño de productos importantes… El panorama perfecto y toda la suerte con la que un diseñador pudiese contar.

Allí, en medio de ese panorama perfecto en el que me había montado, donde nada malo me podría pasar y donde mi vida despegaría hacia el infinito y más allá que había ambicionado y visualizado con total claridad, fué que recibí mi tercer, más reciente y definitivo golpe en la vida… el que todavía me tiene con las rodillas moradas.

Y si, es vergonzoso admitirlo, pero del que después de 8 años, y todo lo que ha pasado en ellos, no me he podido levantar. Ahí está, lo admití.

Tendiendo mi trabajo soñado, siendo exitosa, reconocida en la empresa, querida, y siendo parte de lo que siempre soñé como profesional un día lo perdí. -Esta historia en detalle la contaré después-, pero lo escencial es que básicamente mi jefe -y amigo, o eso creía-, me echó sin ninguna razón real, para meter al hermanito de su mejor amigo…

Ese día volví a morir y esta vez peor. Yo pensé que la tusa de la pérdida del semestre era un dolor que nunca iba a repetir… estaba equivocada. Perder mi trabajo soñado, empezando, en el mejor momento en que empezaba a hacer carrera y a meses de casarme fué algo que no creí poder soportar.

Como ya lo dije, ésto vive en mí hoy en día, prueba de ello es que 8 años después estoy escribiendo sobre el tema. Me pesa como un mundo negro encima todavía y debo confesar que desde ese día a apenas un año y unos meses después de haberme graduado, mi carrera profesional cambió para siempre. Es algo de lo que nunca me recuperé del todo y afectó de muchas maneras mi forma de ver la vida, de verme a mi misma y distorsionó mi realidad.

La gente lucha una vida entera para construir su trabajo soñado y tener la carrera que han visualizado, yo la tuve empezando y la perdí, así que para mí el proceso se dió al revés y en muy corto tiempo lo tuve todo y lo perdí.

Esa cima del mundo en la que siempre estuve parada nunca más volvió a existir, y la imagen de esa “perfecta yo” se quedó el día que salí de allá en algún lugar del camino.

Qué me queda de todo ésto? Hay días en que veo algunas cosas, como flashes así tipo revelación como si fueran un aviso de neon para prenderselo a mi hijos, si es que algún día los tengo para hacer que mantengan la cabeza fría y los pies en la tierra mientras crecen, aprenderse a levantar de las estrelladas contra el mundo y asegurarme que lo hagan sin quedarse con cicatrices…

Pero no hay mucho más, Creo que tengo cicatrices tan hondas todavía que no veo la moraleja, y en días como hoy me encuentro con en pantano hasta el cuello y sin saber para dónde coger y a mis treinta y pico no saber qué hacer con mi vida.

A los que se quedaron a leer toda la historia siento que éstas últimas palabras no terminen con una frase motivadora, llena de esperanza  o chistosa como trato de hacerlo siempre, hoy no las tengo.

Tal vez mañana… y siento mucho que ésto si resultó como agridulce, prometo compensar el dulzor…

 

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what if….

Soy adicta a Gray’s Anatomy, no me pierdo capítulo porque me dice tanto de la vida y me muestra semana tras semana cosas por las que he pasado y cómo lidiar con ellas. Dos veces al año, los escritores hacen un capítulo “loco”, salido de la continuidad de la historia seguramente con un propósito más técnico de la producción de que rating. Y recientemente hicieron una que se llamaba “WHAT IF”, donde fantaseaban con cómo serían las cosas si la vida hubiera sido diferente.

Yo hoy me pregunto lo mismo después de un entretenido almuerzo con una bonita persona. Cómo serían las cosas si la vida hubiera sido diferente?, si las luchas en ciertos aspectos que hemos vivido algunos, que para otros han sido cosas que se han dado con gran facilidad, hubieran estado en el mismo lugar en el mismo momento, cuál hubiera sido el resultado?

Por qué aparentemente y a primera vista de manera espontánea no se “juntan” situaciones y oportunidades que viéndolas de lejos, deberían estar juntas complementándose?. Por qué el camino natural es intrincado y fluye con dificultad en vez de ser ligero y navegar sólo?

Qué hubiera pasado si la vida que planeamos se hubiese dado ante nosotros tal y como la imaginamos, sin edición alguna y sin decepción alguna? Probablemente no hubiésemos aprendido lo que hoy sabemos, de éso estoy segura. Pero cómo serían las cosas si tuviéramos a otras personas por amigos, si otras personas fueran nuestra familia, si hubiéramos crecido en un lugar diferente al que crecimos, si hubiéramos estudiado lo que nuestros papás querían vernos estudiar o si hubiéramos estudiado lo que nosotros realmente queríamos estudiar, si estuviéramos junto a otra persona diferente compartiendo nuestras vidas o si esa persona que nos acompaña tuviera todo lo que creemos que debería tener de más y que ahora no tiene….

Cualquier diría, es simplemente otra vida. Pero somos humanos y es imposible no pensar en qué hubiera sido si las cosas no fuesen como son ahora.

Todo depende de lo que acordamos venir a aprender a esta vida -cosa en lo que creo poderosamente-, por eso es difícil, así nos parezca que para algunos es fácil… es difícil a su manera, sin duda.

Todo ésto va a que en el fondo pienso en esta bonita persona con quien almorcé y no puedo evitar sentir que yo nunca le hubiera pedido algo así. YO, le hubiera ayudado a salir del atolladero y lo hubiera alentado a seguir adelante. Pero mi reflexión está basada en lo que Yo he vivido en MI mundo, y de las cicatrices que me ha dejado la vida que yo he vivido, así que es difícil juzgar si tal vez estando en esa posición, no hubiera dicho lo mismo… Tal vez, tal vez no.

Qué harto es juzgar, pero qué difícil es aceptar los actos de otros pensando qué sería si todo fuera diferente, si fuera yo quien estuviese allí.

carta abierta a los diseñadores

Hay cosas por las que creo, vale la pena pelear, o al menos sacar la cacerola a hacer ruido a la calle, y ésta es una de ellas. Hoy sigo con el mismo tema de ayer porque no soporto el tema de la inequidad laboral de los diseñadores, es un tema que creo a muchos ha afectado en su ejercicio profesional y claramente yo no soy la excepción.

Hoy decidí ir más allá y redactar un correo a un par de personas en la facultad de diseño de la Universidad Javeriana copiado a todos los diseñadores a los cuales nos llegó la oferta laboral en mención.

Soy una fiel creyente que si de alguna manera y algún día esta situación de la falta de apreciación profesional hacia los diseñadores, pudisese llegar a cambiar, es porque NOSOTROS provocamos el cambio, porque dejamos de aceptar y dejar de enviar hojas de vida a ofertas ofensivas como la expuesta ayer… pero de nuevo entiendo que la realidad de nuestro país muchas veces nos obliga a tomar lo que haya así sea injusto, inadecuado y malo.

De la misma manera creo que la academia que nos forma como profesionales tiene que pellizcarse y asumir una postura sobre el tema por la simple razón que la fuerza que puede ejercer es mayor que la que podemos hacer como individuos, debería apoyar nuestra protesta por justicia en vez de estar botando corriente sólo a cuando echarse flores se trata.

Les dejo el correo, la carta abierta a los diseñadores para que abramos los ojos y nos hagamos conscientes de nuestra importancia y valor en la industria y así podamos exigir una mejor valoración.

Hola a todos colegas diseñadores.

Quiero compartir con ustedes un correo electrónico que le escribí como respuesta al solicitante de hojas de vida para una vacante de un diseñador industrial que recibimos ayer.

Nuestra profesión es una de las más castigadas en temas de salarios en el ámbito laboral colombiano y realmente al leer la oferta no sólo me pareció de mal gusto sino una falta de respeto que una empresa tenga el descaro de presentar algo así como una oferta laboral.

Creo que de una u otra manera tenemos que hacer oír nuestra voz porque no existe ninguna justificación para que nuestros salarios no sean equiparados con profesionales “equivalentes” cuando de experiencia y responsabilidades similares se trata. Cuánto tiempo más vamos a aceptar malos sueldos porque sencillamente no hay más? porque somos todos desde los recién egresados hasta los profesionales con 15 años de experiencia, todos ganamos menos que cualquier otro profesional con experiencia similar. 

Cúantos de nosotros están por ahí haciendo cursos de chocolatería, o haciendo scrapbooking ó simplemente cambiaron el diseño por cualquier otra actividad porque simplemente no han podido conseguir un trabajo porque las plazas son definitivamente muy inferiores a la oferta de diseñadores en el medio o porque se dieron cuenta que del diseño es poco probable vivir?, pues muchos!, y para engrosar las dificultares de las pocas ofertas que aparecen, son de éste calibre??? Y nos quedamos callados? No hay derecho. Estoy segura que los ingenieros o arquitectos no van a salir a abogar por una justicia igualitaria para los diseñadores, y los diseñadores no lo hacemos para con nosotros. Sin embargo es claro que hay personas que tienen responsabilidades y obligaciones y seguramente necesidades que ante la falta de ofertas no sólo buenas sino de cualquier tipo, deben aceptar trabajos y “regalarse” por salarios como éstos simplemente porque es mejor un millón a nada, lo cual es parte de nuestra realidad nacional.

Solo quiero dejarles la inquietud de qué estamos haciendo por mejorar nuestras opciones y sobre todo por qué no nos hacemos respetar como profesionales, ya que considero es una responsabilidad social con nosotros mismos. Ofertas como ésta son una falta de respeto y desafortunadamente así son la mayoría, son muy pocos los diseñadores bien ubicados y con buenos salarios en cualquiera de las especialidades de la profesión.

Me encantaría conocer su situación y qué opinan sobre éste tema, quiero abrir la puerta para que establezcamos un espacio de reflexión acerca de la situación laboral y profesional en general de nosotros los diseñadores. Me encantaría y considero ideal que si a ésto se puede abrir un debate sobre todo con motivo de los 35 años de la carrera, la academia adoptara una posición y dejara también de hacerse la de la vista gorda frente a esta situación inaceptable que se está tornando inmanejable, porque es la academia la que debería hacer una reflexión acerca del bienestar de sus diseñadores en el sentido de cuál es su realidad allá afuera en la industria y no sólo sentarnos a echarnos flores de que hay algunos que han hecho algunas cosas importantes. Y sobre todo espero que de alguna manera ésto les toque alguna fibra, porque tenemos que dejar de ser tan apáticos a todo, característica que nos define a los colombianos, preferimos callar y dejar las cosas como están, razón por la cual creo, nuestra existencia nunca podrá mejorar considerablemente.

Un saludo muy cordial para todos y les deseo mucha suerte en lo que sea que hagan en sus vidas ahora. A continuación el correo de respuesta y por favor hagan correr la voz!, quieren segur mal pagos?, reenvíen ésto a sus amigos!

D.I. Lina Restrepo Castro

índice de libertad

Aquí están mis reflexiones posteriores a éste post, habiendo profundizado en los comentarios que me dejaron sobre el mismo.

Supongo mis adoradas amigas que todo está en el sentimiento…

La persona que me sugirió que escribiera mis ideas “vanguardistas”, mi profesora más querida en éste momento de la vida, es una persona que trabaja de 7 am a 7pm, y a pesar de la carga de su ejercicio, y de la responsabilidad de lo que hace, ella me dice que en ningún momento siente que lo que hace es un trabajo, ella lo llama su hobbie.

Así que supongo que la diferencia está en el sentimiento que se tenga por lo que se hace, sea desde el modo tradicional de trabajo ó una forma diferente de hacerlo.

Creo que total certeza que independientemente de lo que se haga, haciendo eso que se haga, uno puede hacer una diferencia, prestar un servicio y hacer algo bueno para con uno mismo y para con los demás a través de lo que hace. Pero para mi, independientemente de lo que se crea ó lo que se sienta al respecto, el hecho que te paguen por tener tu vida y tu tiempo a cambio, no es más que un modelo moderno de “esclavitud”.

Qué mas quisiera yo en éste momento de mi vida que “trabajar” en algo -visto desde el modo tradicional, porque hago miles de cosas-. Pero definitivamente quisiera que fuera algo que no me haga sentir como una esclava, trabajar en algo que me llene el corazón, que haga una diferencia como dice Bea. Pero el otro matiz que tiene el trabajo como está concebido hoy en día es que si bien los que no son o no se sienten esclavos de sus jefes, si pueden llegar a ser en últimas esclavos de sus vidas. Porque la vida que uno escoje cuando se convierte en una obligación el trabajar para sostener una vida que uno decide tener, no lo hace esclavo del trabajo, pero si esclavo de su vida y de las decisiones que en ella tomó.

Y definitivamente hay personas que así no trabajen en el mundo corporativo, no tengan un jefe ó no sean parte de ese esquema tradicional de “trabajar”, que también son esclavas de su trabajo, simplemente porque no pueden dejar de hacerlo, porque tal vez no han sabido manejar su vida de modo que el trabajo que han hecho durante el tiempo que lo han hecho, les proporcione algo de libertad durante su edad adulta. Así que también creo que definitivamente hay también personas que no siendo empleadas, igualmente son esclavas de su trabajo.

Sobre ésto entonces me atrevo a lanzar una medida similar a la de la libertad financiera: Se dice que puedes medir tu libertad financiera según el tiempo que puedas dejar de poner trabajo físico tuyo y puedas seguir viviendo, lo cual es como la definición de riqueza.. para mi son lo mismo.

Entonces, supongo que uno puede medir su índice de libertad personal según el tiempo que pueda liberarse de las ataduras laborales según los recursos financieros que tenga para vivir sin trabajar, pero también según el tiempo que sea capaz de explorar otras formas de usar el tiempo y hacer otras cosas que no sea su trabajo “tradicional” y depronto, ahí de por medio, obtener un recurso para vivir a cambio…. no estaría nada mal!!

observaciones y… pistas?

En un restaurante un día entre semana, a la hora del almuerzo, observaba la interacción y toda la actividad que involucraba la reunión de varios grupos de compañeros de oficina, celebrando el día del amor y la amistad.

Y lo que para cualquier observador desprevenido podría ser una escena normal, probó ser para mí algo completamente extraño. Era como si estuviera viendo a los personajes del cuento de Alicia en el país de las maravillas, sentados tendiendo una hora libre para almorzar con sus vestidos y sus personalidades.

Es difícil describirlo, pero me sentía MUY rara…como siendo parte de una escena, escuchando sus risas y demás, pero a la vez como si estuviera viendo todo eso a través de un televisor antiguo y si sonido… una experiencia realmente bizarra porque siendo una situación corriente, yo me sentía espectadora de una escena.

Y de repente me di cuenta que una situación así era algo tan ajeno a mi!, eso era!!. Era una situación normal, corriente y común, pero de la cual sé con una certeza pesada y alojada en mi barriga, que nunca será parte de mi vida y de mis interacciones sociales.

Fué algo realmente rarísimo!

Así que pienso: No serán todas éstas señales? Sentirme tan distante de algo tan corriente?. Ver un mundo común para toda la humanidad como mirando a través de una rendija de una puerta y poder decir por lo que se ve: “Éste no es mi mundo!, puerta equivocada”

Hay días que digo: Tengo que ir a buscar un trabajo de esos “tradicionales”, quiero hacer algo bueno, prestar un servicio, aprender y todo lo demás, y entonces éstas imágenes que observé y los sentimientos asociados a ellas vienen a mi y pienso: “No!, tu no eres parte de ése mundo, tu lugar en la vida no es en una oficina, es en otro lugar”. Es como que la mitad de mí me dice :”Hay que buscar un trabajo” y la otra mitad me contesta: “Aguántate, que esas ganas de buscar, encontrar y hacer algo, te van a llevar al lugar donde DEBES estar”.

crisis paternas

Los papás de nosotros -los que nacimos como entre mediados de los 70’s y principios de los 80’s-, que “son mayores“, pero no ancianos, y tienen todos sus sentidos bien puestos todavía, se preocupan por personas como yo, y sé que por al menos un par de amigos míos en una situación similar.

Por favor!, son nuestros papás, y seguramente preocuparse -porque no quieren más que lo mejor para nosotros- es parte de las funciones que firmaron en el contrato de ser nuestros papás.

Los míos, sufren mucho con una hija que decidió estudiar Diseño Industrial: “bonita carrera“, dirían ellos, pero realmente mi mamá soñaba con que yo fuera Economista… Lo siento ma, los números nunca han sido lo mío, creo que no hubiera aguantado un semestre completo, me hubieras visto MUY frustrada y llorando mucho mientras pagabas profesores adicionales para tratar de enseñarme lo que nunca mi cabeza iba a procesar…!

Hoy en día ellos miden los resultados de las decisiones que yo tomé -tan arriesgadas para la vida- de estudiar esa carrera “sin futuro”… y yo no puedo más que sonreir de adentro para afuera porque aunque tengo CLARÍSIMO el camino desgraciado que me ha tocado como diseñadora -porque si, soy yo la que lo ha recorrido-, ahora SÉ con absoluta certeza que tanta desgracia tiene un propósito más elevado. No puede ser una coincidencia que una sola persona tan menudita como yo, haya tenido que soportar tantas caidas para volverme a levantar en la búsqueda de esta profesión. Y hoy, realmente me alegra haber tenido que vivir tantos malos ratos, tristezas y dolores de cabeza sin contar con las humillaciones, porque tengo clarísimo lo que NO voy a hacer cuando sea yo la que esté del otro lado.

La preocupación de mis papás ahora tiene eco. En mi época yo fuí la única “loca”, que le dió por estudiar esa carrera, pero hoy en día, tantos como un puñado de hijos de los amigos de mis papás han estudiado la carrera esa, y dice mi mamá: “Cómo te parece, que están sin trabajo, no han podido conseguir nada!” . Todos los papás de su generación están ahora en el plan de hacer chocolates para vender ó hacer tarjetas de presentación y regalos de scrapbooking  con sus hijos a ver que pasa mientras consiguen trabajo si es que algún día lo consiguen. Pero lo mejor del cuento fue el sentimiento interno -paterno- que me compartió mi papá la semana pasada refiriéndose a lo que había hablado con un amigo de él -sufridor también de un hijo profesional del diseño industrial-. Según éste señor Pepe Perez: “uno se mata en la vida estudiando carrera, haciendo especializaciones, magísteres, Phd’s, para que el hijo de uno salga con el cuento de que quiere estudiar “DISEÑO INDUSTRIAL!!“”. Debo reconocer que me ofendió hasta los huesos, y le dije a mi papá “Gracias por lo que me corresponde” tal vez un poco sonrojada… pero ahora a pesar que me molesta, la verdad, me da risa.

Qué tal que ese señor en su época cuando quiso entrar a la universidad, el papá -que juzgando por los años hace de los cuales estamos hablando, no creo que fuese profesional- le hubiera dicho: “no faltaba más, yo matándome siendo telegrafista para traer comida a esta casa, y a usted le da por la genial idea de “PONERSE A ESTUDIAR!”, más bien busque trabajo carajo, eso de estudiar es de intelectuales hippies!” Creo que sería la comparación generacional adecuada -espero- porque me molesta la visión, la comparación y la vara, todos somos diferentes y en casa de abogados, depronto hay algún artista.

La profesión que se elige no es sólo el medio por el cual se va a conseguir el recurso para vivir, es lo que somos, y la expresión de nuestros intereses y habilidades internos. O no han visto cómo cuando le piden a una persona que se presente ó se describa, en vez de decir: “soy mujer, mamá, esposa, alma inquieta, feliz cocinera etc..“, dicen: “soy ingeniera civil graduada blah, con experiencia blah, trabajo en blah…” y no sabemos nada más, sólo lo que su profesión dicta que es. Y más allá de eso, no sólo somos los diseñadores los que tenemos problemas laborales, cuántos ingenieros, abogados y demás están por ahí midiendo calles sin trabajo?

El mío si ha sido un viaje de locos, por cierto doloroso muchas veces, e inmensamente frustrante, pero de las dificultades no salimos sin habernos fortalecido y habiendo crecido y aprendido, y hoy quiero creer que todo eso que me ha pasado que creo que he contado por partes aquí en posts anteriores, -y espero compilar en un post de mi historia laboral-, no haya sido en vano, porque debía pasar por eso, porque debía aprender lo que si y lo que no porque más adelante lo necesitaría.

A mis pobres padres sólo les puedo decir que perdonen las angustias después de haber pagado una carrera “carísima”, y les pido que tengan FE en que la mala hora de su hija víctima de la mala carrera, está por llegar a su fin, todo ésto que ha pasado, los ires y venires y la falta de “trabajo” no son más que la “especialización de la vida

chao y hasta nunca!

Yo soy una persona que se despide… de todo, de todos, de las cosas y de los momentos. Así soy y es algo de mí que me gusta.

No sé si realmemente habrá sucedido como lo mostraron, pero la semana pasada viendo la película Maria Antonieta con Kristen Dunst como la reina de francia, en la ultima escena de la película ella, huyendo de los rebeldes cuando es sacada de Versalles mira afuera de su carruaje los jardines con una medio sonrisa en su rostro, el rey le pregunta que si está mirando sus árboles, y ella le contesta que “está diciendo adiós”.

Me relaciono profundamente con ésto porque yo soy totalmente así y las personas que me conocen pueden dar fé que me despido sin ponerle mayor tiza al asunto. En el colegio, en el último año, los últimos días y tal vez el último día que sabía estaría rodeada de todas esas personas que me acompañaron durante 6 años, me despedí de algunas de mis compañeras porque SABÍA que no las volvería a ver nunca… Mi buena amiga B, me abrió lo ojos como platos cuando me despedí de una niña llamada Juanita diciéndole algo como: “fué un placer conocerte y adiós porque sé que no vamos a volver a vernos nunca más”…. Yo sabía que era cierto -y hasta la fecha muchos, muchos años después no la he vuelto a ver- Y me parece chévere haberlo hecho porque tuve la oportunidad de decirle algo desde el corazón, con sinceridad y despedirme…lo cual es importante para mi. En la universidad la historia por supuesto se repitió con algunas personas que eran importantes, que habían significado algo para mí y que sabía no me las iba a topar en un futuro cercano.

De los lugares también me despido… tengo la absoluta certeza que todos y cada uno de los países que he visitado, el último día miro alrededor como Maria Antonieta miraba sus jardines despidiéndome de las ciudades y dando las gracias de haber podido estar allí. ..Las veces que he estado en el Magic Kingdom recuerdo antes de salir después de media noche siempre he mirado atrás al castillo, despedirme y pedir volver pronto… Es algo simbólico muy importante para mí decir adiós sobre todo de lugares tan especiales como ese.

Y bueno lugares, momentos y personas no tan trascendentales también pasan por mi lista de despedidas y hoy me despedí del cual hasta hace algo más de una semana fué mi trabajo. Hoy regresé por allá al sur en plan paseo, mirando la ciudad que recorrí durante 6 meses día tras día y por la cual sé, no transitaré en mucho tiempo. Estuve recogiendo mi sufrida liquidación y diciendo adiós. Y tanto en la camino de ida como en el de regreso hice una pequeña evaluación de lo que fueron esos 6 meses y para hacer la historia corta es algo así como:

Lloré de la felicidad cuando me dieron el puesto… me llené de ilusión, me sentí valorada, útil y algo así como la reina del mundo -por favor visualicen en sus cabezas la escena de Titanic cuando Jack se para en la punta del barco y grita “I’m the king of the world!”.. algo así, al punto que era una persona de esas a las que les preguntan por su trabajo y contestan con sonrisa de oreja a oreja: “FELIZ!”. Eso fué desde que empecé hasta mediados de Octubre pasado.

Para Octubre – dos meses largos después de haber entrado- supe realmente lo que pasaba allá, y la señora X decidió echarme a la guerra… Allí se desdibujaron las cosas….De Octubre a Diciembre fué la resignación de saber que no podía hacer mucho, pero creer que las cosas podrían cambiar, así que decidí tratar de mantenerme lo más ocupada posible y cumplir con ir a ver que pasaba. Pero Enero y los últimos días en Febrero fueron el infierno. Donde yo ya no aguantaba más, donde estaba agotada física y mentalmente y todo era una tortura: levantarme, tener que ver a la gente de allá, y esperar y esperar a ver qué pasaba. La última semana fué buena en el sentido que yo ya sabía que las cosas se acababan, pero fué horrible por lo que ya conté aquí, de tener que pelear por lo que por ley me correspondía fué algo que me dolió y me estresó más allá de lo que en algunos momentos pude manejar emocionalmente.

Soy una persona que cree intensamente que las cosas llegan hasta donde deben y han de llegar para todo en la vida, y que llegan y sen van cuando deben llegar ó irse, no antes y no después. Y de nuevo mi conclusión final es que corrí con mucha suerte porque en medio de tanta película, salí ganando, aprendí mucho acerca de las personas tanto por las que me rodeaban en ese trabajo, como los que fueron espectadores de mi periplo.

Así que hoy me despedí, hice el viaje en mi carro, escuchando buena música, mirando el paisaje como turista, llegué al lugar, lo miré tratando de verlo como lo ví la primer vez que fuí a una entrevista, pero con los ojos de quien ya conoce y ve más allá de lo evidente. Recogí mi pago, y me despedí cuando salía y lo único que con emoción logré articular fué “ADIÓS Y HASTA NUNCAAAA!!!”

Así que página cerrada, nuevo comienzo, nuevas cosas, nuevas personas, nuevas lecciones y espero que mejores, muchas y nuevas aventuras.

rollercoaster (of work)

Como decían mis adorados amigos los RHCP, rollercoaster of love, bueno, aquí es of work por estos días.

Ha sido una verdadera montaña rusa la última semana. De estar muy tranquila a estar furiosa, frustrada, llevada, profundamente triste, estresada al punto de no poder casi moverme bien el sábado llena de nudos en la espalda a estar al borde de un colapso de nervios por haber tenido que hoy confrontar la situación de “negociar” lo que no se debería negociar en un principio bajo el peor escenario posible que temía en mis sueños y efectivamente se dió.

Siento como si hubiera vivido un año en una semana porque han pasado tantas cosas y a las malas he tenido que aprender tantas otras, y hacer tantos análisis de personas, situaciones, asuntos legales y demás, que estoy agotada emocionalmente. Cualquier cosa me hace llorar, la voz de mis amigas, el sol, estar muy cansada y la voz seria de mis papás.

No puedo dar muchos detalles de lo que está todavía pasando porque precisamente no se ha resuelto del todo y hasta que no tenga una notificación escrita de todo, no voy a cantar victoria.

Eso es, sé que muchos están pendientes y se los agradezco de verdad… de corazón. Su preocupación y apoyo es valiosísimo en éstos momentos. Y sigo esperando que todo se resuelva como según la justicia legal y divina debe proporcionar: a mi favor.

la última perla y un poco de análisis

Una mamá diría: “Los colombianos somos así” pero la verdad me parece terrible y me confirma lo malas personas, poco conscientes de los demás a nuestro alrededor que son -me voy a excluir en ésto-

Realmente en la “vida correcta”, donde sea que ésta se diera, yo realmente creo que merezco una disculpa por parte del personaje que vino el viernes a ofrecerme sacarme la piedra mientras transpiraba el veneno de éste lugar y al cual se acostumbró y es feliz tomando -como en las relaciones donde hay abuso- y luego me dice que “deje el mal genio”.

Claramente no he recibido ningún tipo de disculpa y sé que es idealista de mi parte esperarlo, de hecho en ésta semana lo único que he recibido han sido comentarios sosos de “qué cosa con el transmilenio no..?” pero la disculpa que creo merezco, fundamentada en que fué muy atrevido de su parte venir a decirme las cosas que me dijo por una lado, y por otro tratarme como me trató, culpándome de un tema nada que ver, y luego juzgándome y señalándome por estar de mal genio, fué todo un escenario sencillamente pasado de la raya y que en cualquier entorno sano, sería inevitable que al menos ésta persona se sintera mal por lo hecho y eventualmente pidiera disculpas.

Yo lo miro completamente seria porque ya no me nace ni esforzar una sonrisa y se me da muy mal lo de poner un papel y ser hipócrita -recuerden aquello de que a mí todo se me nota- Así que cada vez que me habla yo balbuceo cualquier cosa y en mi cabeza se ilumina: “Whatever!!!…..”

Pero hoy la remató. Se entra a mi oficina -cosa que cada vez me molesta más- se para al lado de mi escritorio mirandome como si estuviera en una cama muriendo de una enfermedad sin cura y me dice “Qué es lo que te pasa que cada vez te veo más mala de nota?”

(Respuesta: “QUÉ LE IMPORTA!”, qué parte de no quiero hablar con usted no entiende?)

Creo que me puse colorada por recibir de nuevo palabras llenas de atrevimiento, pero le dije en mi tono serio que todos toman por brava: “No me pasa nada…. No estoy brava ni nada..” -adelantandome a su siguiente pregunta en la que podría haberme dicho “entonces por qué estás brava”-

Pero teniendolo ahí en frente a este perdedor de marca mayor conforme con una situación peor que la mía durante más de tres TRES! años, me acordé de mi amiga Bea que supo resumir el asunto muy bien en que simplemente aquí hay muy MAL ambiente. Así que se la solté: “Lo que me pasa es que el mal ambiente de éste lugar es algo sencillamente inconcebible y decidí por mí que no me lo quiero tener que aguantar más”. El meneaba su cabeza como perrito de taxi como diciendo “si yo sé” -pero igual no hace nada por sí mismo (lo cual me ofende pero no es mi problema)-

Cómo me fastidia esta persona!, es el looser más grande que he conocido en mi vida, sin embargo siempre me da la impresión que tiene como un guion paralelo debajo de la manga bastante peligroso…

Supongo que tengo un buen porcentaje de culpa en todo ésto. Yo noté una serie de señales desde el principio las cuales analicé en éste post a manera de aplíquelo usted en el futuro, pero en el momento no supe interpretarlas y detectar las señales de peligro -ahora lo sé y espero me sirvan en el futuro-, y claramente si hubiese podido leerlas con algo de malicia en ese momento, hubiese por ejemplo participado en un proceso de selección al cual me llamaron sólo un mes después de haberme “comprometido” aquí.

Mi “fobia” laboral, no creo que sea otra cosa diferente a una suma de malas experiencias. Hablando con Bea ayer me dejó entrever que el mensaje que estaba dando acerca de que trabajar es malo, estaba generalizado, y por supuesto nunca lo pienso así. He tenido ..hmmmm.. UN trabajo en 9 años de carrera en el que he sido feliz, me he realizado, he aprendido he crecido, y no me hubiera ido de allí si no me hubieran hecho el “cajón”, para meter a una amigo. Así pues que ésta profundamente dolorosa experiencia de tantos años atrás pone su grano de arena en mi decepción general acerca de lo que ser empleado representa. Qué mas quisiera yo que un trabajo maravilloso, de sueño, lleno de retos, de aprendizajes, de logros, de buenos compañeros, en un lugar donde me sienta cómoda y así muchas características individuales ó combinadas que puede tener un buen -y no necesariamente increíble- trabajo.

Sumado a estas experiencias pasadas y presentes en las cuales al final sólo se tiene decepción, está el hecho de ser mal pagos los diseñadores.. no todos, pero en general, razón por la cual muchos terminan haciendo otras cosas diferentes porque simplemente dá mas plata. Y yo amo mi carrera, y la línea profesional de ella que tomé. Me apasiona el diseño de mobiliario, el diseño de interiores, las obras y sueño con manejar y ojalá tener una almacén tipo Ikea con muebles y accesorios diseñados por mí… porque si éste cuento no me gustara, sería maquilladora, o pintora, ó hubiera buscado hacerme a una tardía carrera como bailarina que son las otras cosas que me gustan y sé hacer.  Pero me he quedado en ésta dura línea a fuerza de obligarme porque sé que tengo que aprender, y que si no me quedo en el medio, nunca voy a llegar a acercarme siquiera a mi sueño.

Por esto entonces es que mi camino ha sido tan difícil, atropellado y decepcionante, pero en todos estos años después de cada tropiezo y aparatosa caída, he logrado recoger los pedazos de eso que quiero y del mapa de mi camino para seguir tratando de abrirme paso. Culpo de alguna manera a la suerte, la verdad es que no me ha acompañado en todos estos años. Muchos dicen que no tiene nada que ver con suerte, pero ahora creo que si. Me he equivocado en muchas cosas, y seguro tendré responsabilidad de los malos resultados laborales en mi vida, pero hay muchas personas que haciendo mucho menos, y de mucha menor “calidad”, por alguna razón en algún momento están en el lugar indicado, en el momento indicado y sus carreras despegan. Cuando la mía en varias oportunidad ha empezado a despegar siempre algo pasa que no viene de mi, Dios y los que me conocen saben que yo soy JUI.CIO.SA. y que hago las cosas bien y actúo de manera correcta, así que siento que la suerte no ha estado mucho de mi lado.

Ahora reevaluando y pensando qué voy a hacer, quiero creer que también hay un plan más profundo para que todo ésto no se diera.. que yo debo de alguna manera estar fuera de carril, para ver el camino que corre paralelo que es el que realmente debo tomar…y por eso estoy tomándome el asunto suave, pensando muy bien y considerando cosas que antes no hubiera hecho, tengo que poner en camino mi vida porque el tiempo pasa veloz y no regresa, y realmente hay cosas que quiero hacer, que me dan miedo sencillamente porque no sé como empezar, pero que siento son parte de ese camino paralelo que debo tomar.

el estado mental

Es divertido porque sentada desde éste lado de la película, me siento como un periodista presentando avances de la situación porque sé que muchas de las personas que me quieren y se preocupan por mí, acuden a este rinconcito donde pongo mi cabeza y sacudo mis pensamientos para ver cómo estoy.

A todos los que me han llamado a mi celu, me han escrito aquí, por FB, mails y demás, les agradezco en el alma su cariño y preocupación, sus palabras de aliento y hasta ofertas de “lo que sea”. Gracias a muchos por ofrecerme sus vidas, sus espacios y sus trabajos para acogerme en éste momento y hasta los que en la distancia me acompañaron con un trago que me tomé el martes cuando llegué a mi casa. Con el paso de los años creo que la vida hace un filtro natural de esa familia que uno escoge que son los amigos, y me sorprende maravillosamente en éste momento de mi vida encontrarme con muchas nuevas personas y otras de toda la vida, maravillosas y que sé que están ahí así estén como algunos, lejos.

El estado mental es fundamental.

Y hoy he tenido que luchar mucho para conseguir uno positivo y efervescente como lo tenía ayer.  Ayer una tarea doméstica que tenía pendiente revisar me dejó preocupada así que hoy amanecí un poco más apachurrada que ayer y con amenaza de migraña. Tuve sueños revueltos anoche como de viejos jefes y viejos trabajos, lo cual me dice que me inconsciente está buscando en algún lugar del pasado una solución a la situación actual, lo cual no me agrada, porque quiero seguir adelante. Quiero nuevas aventuras y nuevos retos, mirar adelante y no mirar atrás. Y claro, está el asunto de perder-un-salario-de-ingreso-familiar, que es complicado.

Esta es la situación actual, estoy apachurrada hoy, supongo que es inevitable porque estoy perdiendo digamos que “un qué hacer”, así no estuviera haciendo nada y estoy perdiendo un sueldo. No más -y viéndolo así no es mucho- hmmm. Ocuparme no es problema, y conseguir plata, bueno, supongo que tampoco debe serlo.

Sólo estoy segura de una cosa. No quiero que mi vida y la de todos a mi alrededor se convierta en un drama. Me he permitido ir allí en el pasado y si algo he aprendido es eso, y definitivamente no lo quiero, ya se mejor que eso, y no voy a dejar siquiera que ahogarme en el dolor se acerque a mí. Quiero aprender de las personas que -aparentemente- están siempre relajadas, sin afanes y sin estrés por arreglar todo YA. Quiero en una decisión consciente, tomarme las cosas con calma, planear, pensar en el futuro, este es el momento de definir mi futuro y el de mi familia y yo lo sé, pero la realidad del momento es una aplanadora que quiero detener con buenos pensamientos, flores y corazones, así que no es fácil.

Quiero pensar positivamente, en el futuro, en planes, en oportunidades, en gente bonita que me acompaña, y dejar ésto atrás sin sentirme triste porque no hay motivo para hacerlo, es sólo una coyuntura que tenía que pasar. Quiero ver el “big picture”, sé que hay razones poderosas para que ésto se diera como y en el momento que se dió, y sé con mi corazón que son el punto de partida para un camino mejor, pero si, inevitablemente estoy un poquito triste porque así soy yo… terca!.

 

 

liberada !

Si.

Hoy me levanté liberada.

De corazón pude dar las gracias porque todo el drama se acabó. También pude dar gracias al cielo por lo malo y lo bueno que viví y aprendí aquí. Sobre todo lo mucho que toda la experiencia me dejó y me ayudó a crecer. Puede que no haya aprendido mucho del tema que tenía en cuestión como trabajo, pero claramente crecí como persona UN MONTÓN! y sigo aprendiendo…. mientras se soluciona una negociación pendiente…

Soy una persona nueva, tengo paz en mi corazón. Pero mentiría si dijera que “estoy como si nada”, porque no es así. Si tengo un huequito adentro, sobre todo porque me da pesar no haber podido hacer mucho… para lo que me trajeron aquí era much chévere, y me hubiera gustado poder dejar algo, pero bueno. Por lo demás, me siento libre.

Ser empleada nunca ha sido mi meta, de hecho acepté éste trabajo porque era un reto y una oportunidad y quería  probarme a mi misma que estaba equivocada con mis sentimientos frente a ser un trabajador asalariado. Realmente lo odio, sobre todo por las malas experiencias que he tenido y la horrible sensación de perder mi vida entregándosela a alguien más mientras tengo que hacer maromas para hacer mis cosas. No puedo ni voy a generalizar porque eso estaría mal, hay gente que es feliz trabajando así y tienen trabajos maravillosos bien pagos y gratificantes, pero esa ha sido mi experiencia… tal vez no sea “employee material”.

Así que me voy a tomar las cosas con calma, con tiempo, sin afán, me voy a ocupar de mi, que me tengo abandonada hace 6 meses, y luego voy a decidir QUÉ QUIERO HACER, y de allí empezaré a caminar.

la noticia

Quiero levantarme mañana y sentirme agradecida pero sobre todo tranquila.

Si estoy muda y pesimista es porque son momentos difíciles y tengo migraña desde ayer.

Estoy totalmente entregada y naufragando en los sentimientos de decepción, rabia, y tristeza para en pocos días hacer duelo, y levantarme el próximo lunes habiendo cambiado de piel y dejando todo atrás para seguir adelante y mirar al futuro. -Tengo un post it en mi monitor que dice eso para recordarlo todo el día-

……………………………………….

Estoy triste… SI.

Estoy INMENSAMENTE decepcionada…. MUCHO.

Estoy FURIOSA… mucho!

Siento que perdí todo mi tiempo aquí. Creí en un proyecto y en una idea que me vendieron, puse todo mi empeño, mi esfuerzo, DEJÉ COSAS QUE NO DEBÍ DEJAR!!! que ahora me duelen profundamente (dar clases). Y aquí estoy seis meses después de vuelta en ceros.

Me siento traicionada, siento que me engañaron vendiéndome una idea vaga que no tenía más vida que una chispita mariposa. Y yo caí, y creí…. Y me dejan ahora sin nada.

El me pintó pajaritos en el aire y y creí haberme “ganado la lotería” -aunque nunca he tenido buena suerte-. Me impulsó, me acompañó DOS meses y luego me dió la espalda y se olvidó de mi… todo se quedó en un blah blah blah….

Por eso estoy tan decepcionada. Es la segunda persona que me rompe el corazón a punta de decepción -la primera es cercana así que no la voy a mencionar- Es como un matrimonio que se rompe, que todo lo bonito que te dijeron y los planes que se hicieron, se fueron al carajo… te engañaron. Qué persona más poca.

“No se pueden tener nobles ideales y ruines métodos”, decía Ghandi. Y así es….

Y estoy furiosa de haberme tenido que aguantar esto, de sentirme así, de haber perdido mi tiempo, de por segunda vez en mi vida sentir por un trabajo, como si alguien se hubiera muerto. No alguien sino muchas cosas murieron en mí. Cómo se cree y confía de nuevo? Cómo se empieza otra vez a trabajar para alguien más sin saber si de nuevo te van a hacer la misma?, salirte con un chorro de babas después de unos meses? Y sobre todo estoy furiosa de estar triste, porque no quiero estarlo, porque toda la situación no merece mi dolor y mis lágrimas, porque todo lo que pasó aquí es un directo y rampante IRRESPETO conmigo como persona y como profesional.

Ahora sólo quiero una lucecita de suerte y que al menos me paguen algo. Me compensen con plata a manera de desagravio, pensaba irme por mi voluntad, pero quiero compensación.

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Por fin me llamaron a darme la cara y hacerme oficial la noticia mientras escribía ésto.

Y ahora me quieren arreglar pagandome menos de lo que desde ser….. Ya empaqué mi contrato para irme a llenarme de razones jurídicas para decir “lo justo y legal ó nada!”

Esta es la noticia. Ya estaba preparada porque sabía que hasta aquí llegaba el río, pero uno nunca está preparado realmente para que lo bajen del bus y menos con la sensación del deber no cumplido pero no por mi culpa.

Hasta el 28 será que vendré a calentar el pupitre a ver fotos y a bloggear desde aquí.

Desde el primero, respiraré profundo y de nuevo empezaré a construir.

tratando de ser valiente

Me he preguntado mucho recientemente si soy una persona valiente.

La verdad no lo sé. Me refiero al valor de verdad, de hacer cosas que la gente normalmente no hace, que requieren desapego, y plena conciencia ó cierta locura para hacerlas.

Todos los días me llega veneno aquí, y a raíz de eso, mi vida ha cambiado, yo he cambiado, y ahora siento que me tengo que ir, que no tengo por qué aguantarme eso más.

Viene un personaje a decirme “Quieres que te de mucha rabia?”. Yo le contesto “No, que pena pero no quiero que me cuentes nada más, no quiero contaminarme más”. Sale y se va… y regresa reclamandome “no puedo creer que me dejes con ésta piedra encima”… Qué quiere?, pasarme el veneno a mi para dormir tranquilo mientras yo me retuerzo???.  Se va de nuevo, y al rato regresa… yo me adelanto y le digo “que pena contigo no prestarte atención pero no quiero ni saber, todo esto me afecta demasiado y no quiero saber nada más”. Y contesta: “si, tienes razón has cambiado mucho” ,”para bien ó para mal” -pregunto yo- “para mal, estás física y anímicamente mal… ENTONCES PARA QUE VIENE A TRAERME TODO ESO?????. Y saliendo de mi oficina me suelta la última bomba “Pues si, mejor no te cuento, aunque que rabia porque nos involucraba a los dos” WTF????, Que quiere picarme?, que yo salga corriendo porque como si es conmigo, le pida que me cuente?

Decidí cortar con los chismes y todo se convirtió con ésta persona en una rutina de pasar de mano en mano el vaso de veneno para tomarlo a sorbos.

Así que me pregunto “Qué me tiene aqui?”. -Un sueldo, la verdad, ya no hay nada más…-

Quiero ser valiente, quiero a pesar de las situaciones inesperadas que se den, tener el valor de decir, NO ME IMPORTA, HOY ME VOY!

cambios, ilusiones.

Vienen cambios. Lo siento, lo huelo.

La evidente situación actual, inevitablemente los está trayendo, valió la pena esperar…

Yo hice propuestas y las escucharon, y ahora lo saben, lo reconocen, y sienten igual que yo que ahora sólo hay algo que se puede hacer: cambiar.

Cambiar me emociona y estoy abonando el terreno.

En otro momento hubiera visto un panorama sombrío, pero ahora veo un mar de oportunidades, de contactos, de gente de quien aprender, de mundos nuevos, y de mucho crecimiento.

Estoy aquí y ahora. He esperado pacientemente a que las cosas se desenvuelvan en el tiempo que requieren, no más y no menos, he aguantado de pié y ahora me llega una luz de fondo con color de cambio.

Cuarto día de la semana y por fín mi corazón sonríe después de haber derramado un par de lágrimas hablando al principio de ésta misma semana, y cuando las lágrimas se escurren delante de alguien que no quisiera que te conociera de ésa manera, es porque ya has dejado todo en la batalla…y ahí estas sin armadura diciendo lo último que tu corazón produce y tu mente es capaz de articular.

Así que ahora estoy como en la estación escuchando el tren a lo lejos, esperando que llegue feliz con la expectativa y llena de ilusiones. Y cómo es de necesaria la ilusión para tener fe!

He recuperado mi fé, mi sonrisa y me siento feliz que el señor cambio me visite!

todo lo que pienso en un segundo

Pienso mucho.

Pienso que quiero salir de aquí ya! quisiera que se diera..

Pero también caminando por esta empresa pienso que no quisiera irme sin dejar algo, como un legado, y los diseñadores de producto dejamos legado en forma de productos.

No quisiera irme sin dejar un “hijito”, como si he podido dejar en las empresas de producción que he trabajado.

No quisiera irme y sentir que no pude, que mi tiempo aquí pasó sin pena ni gloria, y que no hay nada aquí que me recuerde.

No quiero ser la persona que piense y sienta que todo fué en vano.

Adaptarse a una nueva empresa no es fácil, de la incomodidad del inicio, a el ajuste, a sobrepasar los prejuicios que siempre existen, a poder hablar con honestidad al menos con una persona, a hacer algo y dejar así sea una matica sembrada. Y dejar todo ésto por lo que ya pasé y volver a empezar de cero, no me encanta.

Pero también pienso en todo lo que realmente me mueve el corazón por diseñar y hacer, y nada de eso está aquí.. hacer mobiliario es lo que me mueve la aguja. Así que me voy a un “y cómo sería si pudiera dedicarme a eso?”, sería feliz! Y también recuerdo toda la m*·$%a que me trae aquí la gerente comercial y recuerdo los lugares en que he trabajado en los que me he llevado de maravilla con todos y a hoy en día si voy es como mi casa, así que pienso que no hay derecho porque si hay mejores panoramas.

Pero me aturde sentir que depronto pasaré por aquí sin más ni más, un par de enseñanzas propias, pero no habrá quedado nada de mi aquí…

Así que siento que debo relajarme, seguir buscando una nueva oportunidad pero seguir aquí haciendo lo mucho ó poco que pueda hacer, sonreir, tomármelo suave, hacerme la loca. Finalmente nadie me presiona ni me molesta y me pagan así sea por no hacer nada. Haré entonces mi mayor esfuerzo por ponerle buena cara al panorama, ignorar las dificultades, sacarme del hoyo cuando caiga en él, y así depronto en éste tiempo mientras algo mejor aparece, algún arbolito pueda dejar sembrado.

seis meses

Esta mañana mientras me alistaba para salir, estaba en mi cabeza, el inicio perfecto para este post, pero como siempre sucede -y era imposible escribirlo estando en la ducha- se me perdió entre tantos pensamientos…. Too bad porque era bueno!

Esto puede alargarse más de lo que quisiera, pero de antemano les recuerdo que éste es mi lugar para hacer catarsis y es un momento algo pesado al punto que ayer no era capaz de articular ideas coordinadas para escribir algo.

Hoy hace seis meses, que parece poco si se cuenta en meses, pero es un montón si se dice que es medio año, siendo un lunes en aquel entonces, salía temprano de mi casa a estrenarme en mi nuevo trabajo. Totalmente ELECTRIZADA de la felicidad, al borde de las lágrimas y dándole gracias a Dios por haberme permitido “volver a nacer” y tener de nuevo un primer día de trabajo -con toda la formalidad del caso- después de TANTOS años. Recuerdo -y siendo totalmente honesta con quienes me leen-, estaba tan feliz que caminando hacia el transmilenio y mirando al cielo, se me aguaron los ojos de la gratitud y la felicidad. Nunca me había sentido así, -nisiquera cuando me casé-, la emoción desbordaba mis sentimientos. Me sentía agradecida, bendecida y muy afortunada.. era el trabajo perfecto para mí, rico, tranquilo, con una buena posición, con mucho por hacer, en un tema delicioso y era un día maravillosamente soleado. Todo era perfecto.

Soy una persona muy observadora de la gente y cuando me siento por ejemplo en un restaurante, mirar la gente me distrae de la conversación al punto de llegar a ignorar a la persona con quien me encuentre -como al marido-. Esa mañana de mi primer día de trabajo, miraba a todos en el transmilenio y lo que observé fué un común denoninador de caras largas …pero no la mía, yo tenía cara de ponqué, mi vida era perfecta.

Pero el presente pasa en un segundo y todo es pasado ya, y de toda esa felicidad de ese primer día, no queda nada. Y me duele porque era una sensación maravillosa y sentirse bien es algo que se quiere conservar. Hoy mi cara en el transmi es igual de larga -o peor- que la de todos los demás.

Mi balance de éstos seis meses aquí (Porque soy una persona que se mide constantemente) :

-Calificando de 1 a 10-

Aprendizaje: 3

Interés por aprender: 10

Capacitaciones recibidas: 1, no 0

Aporte profesional: 4

Espacio encontrado para hacer aportes y mejoras: 2

Proyectos culminados (midiendo en la misma escala): 1

Proyectos en curso: 8

Interés de la compañía por sacar adelante el departamento y los proyectos formulados: 1

Interés personal por ejecutar esos proyectos (hoy): 4

Nivel de frustración personal: 10

Nivel de decepción personal: 10

 

El panorama no es bueno y yo no me siento para nada bien.. y es difícil incluso que hasta el marido comprenda mis sentimientos frente a todo ésto sencillamente porque SOMOS MUY DISTINTOS. Y he llegado a la conclusión que parte de ver el panorama tan negro tiene todo que ver con la persona que soy, cómo siento y cómo pienso.

Frustración y decepción al 100% sobre una base de 100% de IMPACIENCIA, no son una buena combinación y más aún cuando lo fertilizas con dosis altísimas de la más dura autocrítica en un ambiente de sentir que es mi culpa.

Ufff. Todo es complicado en mi cabeza.

Me estoy lavando el cerebro cada día, paso a paso, para aprender a ser PACIENTE, luego de haber hecho la semana pasada un diagrama -prueba de la falta de trabajo- en el cual concluí que el orígen de todos mis demonios personales en el ámbito laboral, es la falta de la misma. Todos los días cuando me veo en una situación donde antes perdería los estribos, me repito a mi misma en voz alta PACIENCIA LINA, PACIENCIA!, y respiro profundo.

Pero no es fácil aprender a ser alguien que no se es… por mucha fuerza de voluntad que tenga, además que lo estoy implementando basada en mis instintos porque no hay manual para ésto. Y no es un cambio que se de al amanecer porque afecta mi personalidad en una profundidad mucho mayor, es un problema de vida y de cómo me criaron y lo que en mi casa me exigieron al crecer.

Soy TOTALMENTE ACELERADA Y PESIMISTA…. qué m$%&*a!…. Todos los conflictos que ésto me trae.

Y por el otro lado está lo mucho que toda la situación me afecta no sólo espiritualmente, sino físicamente. En seis meses he estado incapacitada un total de una semana (cosa que jamás! me había sucedido) y mis mayores enemigos, los fuegos (en los labios), que es un virus latente que vive conmigo -como con todos los que han tenido varicela-, me han atacado tres veces con el de ésta semana, cuando normalmente me daba uno cada año ó año y medio. Mi salud está comprometida en todo ésto y ahí es cuando me preocupo. Porque por un lado concluyo que esto me está afectando más allá de lo que lo puedo manejar, pero también hay tanta mala energía a mi alrededor que no logro filtrarla y me tiene enferma. La tos no se me quita del todo y tengo fuegos con la enfermedad subyacente que me producen, cada dos meses… mis defensas están en el suelo.

Seis  meses después de la dicha absoluta el panorama es… TURBIO, y odio que mi salud esté comprometida no sólo porque no quiero enfermarme, sino porque dice dos cosas: o soy MUY sensible a las decepciones y frustraciones, y no las sé manejar, ó hay cosas tan malucas aquí, que mi filtro no las atrapa y me están enfermando.

Cuando me siento tan enferma y derrotada como me sentía esta mañana, miro al mismo cielo que miré ese primer día feliz y le pido a Dios que me saque de aquí a un mejor lugar porque no puedo más..

Eso es lo que siento, no puedo más. Cuando estuve tanto tiempo sin trabajo, tuve problemas de otro tipo, pero nunca me sentí tan frustrada, desesperanzada, desesperada y nunca en todo ese tiempo me enfermé de ésta manera tan frecuente.

Así que amigos, y lectores, busco trabajo, lo que sea: proyectos, emprendimientos, negocios que requieran inversiones (tengo alguito para invertir) o trabajos formales.. lo que sea, tengo que salir de aquí y recuperar el control de mi vida, y mi salud, pero no me puedo ir de aquí sin nada en la mano.

Pensando positivo -en ese esfuerzo por cambiar la conversación interna-me digo: Lo bueno de todo ésto, es que aquí, ahora, el cielo es el límite, soy libre (de corazón, porque no he renunciado), y todo lo que venga será mejor, aprenderé, sabré mejor porque ya aprendí, y será el futuro de mi vida!.

 

 

 

 

lecciones laborales para poner en práctica

(cuando trabaja para alguien más que no es usted mismo, y si usted es jefe, ponga ésto de su lado)

1. Cuando busque trabajo, PIDA REFERENCIAS DE LA EMPRESA a la que va a trabajar (sé que no es fácil, pero debe haber alguna forma -google o un conocido si no, mire el punto 2-). Cómo es el ambiente, el manejo diario, los jefes y detalles de la cotidianidad que para usted sean importantes para sentirse a gusto en la compañía porque de afuera todo se ve maravilloso, sobre todo cuando le venden la idea, pero puede no serlo necesariamente.

2. En los diferentes puntos del proceso de selección prepare preguntas que le den luces acerca del comportamiento, del ambiente, desarrollo laboral, nivel de “rigidez” de la empresa, sobre su función o lo que usted hará y cómo se hacía hasta ahora. Pida estimados de porcentajes y pregunte “cómo planean que ésto se ejecute”? (lo que quieren hacer con usted). Si el plan es ambiguo: PELIGRO!, no tienen ni idea y así usted lo organice, no garantiza que lo dejen ponerlo en marcha. Y si NO es un plan con fundamento, podrá detectar que es mentira el discurso que le están echando y ahí no hay futuro, su contratación puede ser algo forzado que no tenga piso.

3. La ubicación geográfica es IMPORTANTE!. Busque un lugar cerca -en la medida de lo posible- de su casa donde pueda manejar el transporte de manera fácil ó tenga varias opciones. Si el transporte es un suplicio, ir a trabajar también lo será.

4. Analice el LOOK de la empresa: AKA: importantísimas señales escondidas en el diseño de interiores y mobiliario -cortesía de mi experiencia en el tema-. Revise cómo son lo espacios de la empresa, los muebles, la decoración, los colores de las paredes, los pisos, los techos ó cielorasos etc.. Esto dará claras luces de una empresa ANTICUADA en la cual hacer propuestas y cambiar cosas será difícil ó si es una empresa MODERNA, versátil y abierta al cambio. Si los muebles son viejos e igualmente anticuados, la sillas están desbaratadas, los techos y tapetes viejos y sucios y los baños son de la postguerra: son descuidados, no les importa el bienestar de sus empleados ni hacerlos sentir a gusto y seguramente son tacaños ó están quebrados (así que no esperes un si a la hora de pedir un aumento). Si el look es al contrario, seguramente es una empresa que piensa en su gente, que quiere hacerlos sentir bien y que invierte en su capital humano demostrado en su capital físico.

5. Nunca mire su trabajo de forma romántica. Si lo llaman a hacerle una oferta y por ejemplo, lleva poco tiempo en la compañía, no piense nunca “pero cómo me voy a ir si acabo de entrar” , “si todo está bien, no necesito cambiar” ó “yo me comprometí y voy a cumplir con mi palabra”. Todo puede ser PEOR, pero también todo es susceptible de MEJORA, dése la oportunidad, mirar no hace daño.

6. Si después de 4 ó 5 meses de trabajo, nada es como se lo vendieron ó como se imaginó que iba a ser, las cosas no funcionan, y usted no ha podido aprender, aportar ó crecer algo y la empresa no le ha cumplido en su parte del trato, mientras usted si lo ha hecho y en últimas no puede hacer una evaluación general positiva de su tiempo allí: BUSQUE ALGO NUEVO ASAP!.  Si en algún momento prematuro a su contratación nota el efecto “Alka Seltzer”, es decir que su presencia  y su trabajo empieza a perderse como la espuma cuando baja: BUSQUE ALGO NUEVO ASAP!

Así pues, espero que ésto, de darse la oportunidad, les sirva para dar con ese lugar “perfecto” para trabajar y sean muy felices!!.

productividad laboral

Esto está colgado en varios blogs hoy y que tan oportuno analizar en modo espejo lo que ha sido para mí un día di-fi-cil.

Acostarse tarde, dormir poco, madrugar mucho y estar todo el día sin nada que hacer…me ha hecho cabecear y pelear contra el sueño todo el día -lo cual es una horrible sensación-. Y aclaro que yo estoy dentro del 33.2% indicado.

Aquí les dejo el gráfico tomado de esta página.

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